Una velada galileana: la observación de Júpiter

¡Qué suerte! El viernes pasado tuvimos condiciones meteorológicas perfectas: un cielo bello muy despejado y con luz de luna que nos permitió localizar y mirar muchos astros incluso a simple vista.

Socios e invitados disfrutamos una velada astronómica que se extendió hasta medianoche. Sin duda, uno de los momentos más especiales fue la observación de la salida del gran Júpiter por el horizonte, alrededor de las 20:30. ¡Qué guapo se ve este gigante también a simple vista!

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Júpiter a simple vista en el cielo pamplonés. Foto sacada por Íñigo.

¿Y qué ocurrió al mirar a través de las lentes? Pues que tanto veteranos como aquellos que veíamos por primera vez a Júpiter a través de un telescopio, repetíamos, uno a uno, la emoción de la experiencia galileana: observar al planeta junto a cuatro de sus lunas más grandes, Ganímedes, Europa, Io y Calisto.

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Júpiter con sus satélites, perfectamente alineados, visto con el telescopio C8 de la Agrupación. Foto hecha por Íñigo ¡con el móvil!

Vivimos una emoción compartida, que, traducida en palabras se escuchaba más o menos así: «¡Oh, qué bonito!» «¡Qué nítido, se ven las bandas de Júpiter!»  «¡Creo estar viendo también su mancha roja!».

Si bien el gigante gaseoso y sus lunas han sido los protagonistas, no se perdió la ocasión para observar otras maravillas como la nebulosa de Orión con su inconfundible trapecio; las fabulosas Pléyades (o siete «cabritillas» navarricas); Alcor y Mizar, que habitan en la cola de la Osa Mayor; además de descubrir, por azar, algunos otros pares más de estrellas dobles.

Sin duda, ha sido una noche bonita, compartiendo el espectáculo celeste nocturno a la luz de nuestra guardiana, la Luna.

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Así de hermosa se veía la Luna. Foto sacada por Íñigo con el telescopio Mizar de la Agrupación.

Así fue la ocultación de Aldebarán por la Luna.

Tal como estaba anunciado, la noche del jueves la Luna, en su lento pero continuo discurrir por las constelaciones zodiacales, pasó por la constelación de Tauro y produjo el bonito e infrecuente fenómeno de ocultar a su principal estrella: Aldebarán (el ojo del toro).

En Pamplona el tiempo atmosférico acompañó, pues no sólo tuvimos el cielo despejado, sino que además hacía una temperatura casi veraniega, lo que hizo mucho más cómoda la observación.

La ocultación tuvo lugar hacia las 22:30, pero unas horas antes ya se veía Aldebarán a simple vista cerca de la Luna, ofreciendo una imagen curiosa. No obtante, enseguida, conforme los dos astros se fueron acercando más entre sí, Aldebarán dejó de percibirse a simple vista (al menos yo no la veía), debido al deslumbramiento que producía la potente Luna.

Sin embargo, con prismáticos en todo momento, hasta instantes antes de la ocultación, se veía la estrella. Era muy vistosa la imagen de Aldebarán acercándose poco a poco a la Luna. ¡Una imagen muy bonita y espectacular!

Con telescopio, por supuesto, también era muy bien visible y una imagen muy bonita.

Así, poco a poco, la estrella se fue acercando y acercando al borde de la Luna… hasta que (a la hora prevista) se produjo la desaparición.

Como anécdota, comentar que no vi el momento exacto de la desaparición, porque me despisté un segundo (el segundo preciso en que ocurrió).

En estas fotos que hice con mi pequeño telescopio podéis ver esos momentos previos a la desaparición, cuando Aldebarán se estaba acercando al borde de la Luna:

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Después de esto, Aldebarán estuvo algo más de una hora oculta detrás de la Luna, tiempo que había que esperar para ver su reaparición.

La estrella debía reaparecer por el borde opuesto de la Luna. Éste, al contrario que el primero, no estaba iluminado por el Sol, sino oscuro, lo que haría más vistoso el fenómeno.

Así que ahí estuve, con el ojo en el ocular, no dispuesto a perdérmelo.

Y… desde luego… ¡mereció la pena! Aldebarán apareció de repente por el borde oscuro, y lo hizo de una manera espectacular!  Ya se sabía que, al tratarse de una estrella puntual y no haber atmósfera en la Luna, la reaparición debía ser repentina, pero aún así me sorprendió, pues fue un destello potentísimo. Aldebarán apareció en el borde oscuro como una repentina y sorprendente explosión de luz.

Pues eso. Ahí teníamos de nuevo a nuestra querida Aldebarán, que estaba de nuevo con nosotros, como si no hubiera pasado nada, a salvo e ilesa, tras haber realizado ese excepcional viaje a través de la Luna!

Me alegré de tenerla de nuevo de vuelta brillando en el firmamento! 🙂

Pongo estas fotografías que hice, de nuevo con mi pequeño telescopio, en los instantes posteriores a la reaparición:

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En definitiva, fue un espectáculo excepcional y muy bonito que algunos tuvimos el placer de disfrutar.

En diciembre volverá a ocurrir. …¡pero creo que hará un poco más de frío!

Un saludico.

🙂

Ocultación de la estrella Aldebarán por la Luna

Últimamente parece como si la Luna le hubiera cogido el gusto a jugar al escondite. El pasado 28 de septiembre se escabullía en la sombra de la Tierra, regalándonos con un precioso eclipse total . Ahora, el 29 de octubre, y dentro de unas semanas, el 23 de diciembre, será la Luna la que se dedique a ocultar de nuestra vista a la estrella Aldebarán.

Estas dos ocultaciones son las últimas de una serie de 13 ocultaciones de Aldebarán durante este año 2015 y, además, son las únicas visibles desde nuestras latitudes. Ambas ocultaciones se podrán observar desde cualquier lugar de Navarra. Serán visibles a simple vista y con unos prismáticos ganarán en espectacularidad.

Aquí os contamos todo lo necesario para observar estos eventos y no perderse detalle. Conocer además algunos hechos sobre Aldebarán y sobre el fenómeno de la ocultación seguro que ayudan a convertir la observación en una experiencia interesante.

Sobre Aldebarán

Aldebarán (α Tauri) es la estrella más brillante de la constelación zodiacal de Tauro (Toro). De hecho Aldebarán es una de las estrellas más brillantes del cielo, ocupa la posición número 13, y brilla con un hermoso color anaranjado: Aldebarán es una gigante anaranjada.

Gigante desde luego si la comparamos con el Sol. Su diámetro es 45 veces mayor, diámetro que por cierto fue medido por primera vez durante una ocultación por la Luna. Pero no es gigante porque tenga una gran masa, apenas un 13% mayor que la del Sol. Es gigante porque es una estrella hinchada, una estrella que atraviesa las etapas finales de su existencia.

Y es naranja porque su temperatura superficial apenas llega a los 3800 °C, mucho menor que los 5500 °C del Sol. A pesar de que su temperatura es menor y debido a su gran tamaño, radia al espacio una cantidad de energía ingente, su luminosidad (la potencia emitida en forma de luz) es 425 veces mayor que la del Sol. Esto hace que a pesar de estar a unos 65 años luz de distancia de nosotros, brille con fuerza en el cielo nocturno.

Recientemente (mayo de 2015) se han publicado análisis detallados del movimiento de esta estrella que indican la existencia de un planeta orbitando a su alrededor. Se trataría de un planeta con una masa 6 ó 7 veces mayor que la de Júpiter, orbitando a una distancia de Aldebarán equivalente a vez y media la distancia de la Tierra al Sol, con un periodo de 629 días.

Ocultación de estrellas por la Luna.

La Luna, en su danza interminable por el cielo, oculta continuamente estrellas. Normalmente estas estrellas son débiles como para producir un fenómeno observable a simple vista o con unos prismáticos. Sin embargo, de vez en cuando, la Luna oculta alguna de las estrellas más brillantes, dando la oportunidad de poder observar este fenómeno fácilmente, incluso desde la ciudad. Estas estrellas brillantes se encuentran en una estrecha franja del cielo determinada por el movimiento de la Luna y son Aldebarán, Spica, Antares y Regulus a las que hay que añadir Pollux, si bien ésta última es ocultada muy rara vez, debido a la precesión de la órbita lunar. De hecho no lo será en cientos de años.

Estrellas brillantes que pueden ser ocultadas por la Luna

Estrellas brillantes que pueden ser ocultadas por la Luna

Las ocultaciones de Aldebarán del 29 de octubre y del 23 de diciembre.

La Luna no está tan lejos de nosotros como podría parecer. Debido a esto su posición en el cielo no es exactamente la misma para observadores en distintas partes de la superficie terrestre, por ejemplo en diferente latitud. Por este motivo la ocultación solamente es visible desde ciertos lugares, dentro de una franja de forma variable y más bien compleja.

La ocultación de una estrella por la Luna tiene dos momentos importantes. El primero es cuando la estrella desaparece de nuestra vista (Desaparición D)  y el segundo cuando reaparece (Reaparición R). Salvo que la ocultación coincida con la fase de Luna Llena la Luna estará parcialmente iluminada. Desaparición y Reaparción pueden ocurrir tanto por el limbo iluminado como por el limbo oscuro.

La Desaparición es en principio más fácil de observar, pues seguimos la pista a la estrella, Aldebarán, que de repente desaparecerá de nuestra vista. Observar la aparición puede ser algo más difícil, ya que la estrella también aparece de repente. Conviene observar los mapas de la Luna que ponemos luego y tener una idea aproximada de la zona por la que va a aparecer.

Ocultación de Aldebarán del 29 de octubre de 2015

Como se muestra en la figura, esta ocultación será vista desde prácticamente cualquier lugar de Europa, gran parte de Asia y Norte de África. En Navarra la desaparición tendrá lugar poco despues de las 22:30 (hora local) y la reaparición poco después de las 23:30 (Hora local). La hora precisa depende del lugar de observación y la encontraras un poco más abajo.

Región de visibilidad para la ocultación de Aldebarán por la Luna el 29 de octubre de 2015

Región de visibilidad para la ocultación de Aldebarán por la Luna el 29 de octubre de 2015

Ese día la Luna se encontrará justo al Este, mostrando una fase decreciente temprana con el 91% de su cara visible iluminada. Aldebarán desaparecerá (D) por el limbo iluminado de la Luna y reaparecerá (R) por el limbo oscuro, permaneciendo algo más de 1 h oculta tras el disco lunar (en nuestras latitudes).

Trayectoria aparente de Aldebaran durante la ocultación del 29 de octubre, vista desde Pamplona.

Trayectoria aparente de Aldebaran durante la ocultación del 29 de octubre, desde Pamplona.  D: Desaparición, R: Reaparición. Se ha señalado de forma aproximada el limbo lunar.

Como hemos dicho, la hora exacta a la que se producen la Desaparición y Reaparición depende de la localización geográfica exacta. Incluso para una región del tamaño de Navarra existen diferencias entre distintos lugares. En la siguiente tabla podemos ver la hora (siempre Hora Local), con precisión de segundo, a la que comienza y acaba la ocultación para cinco localidades navarras. Hemos escogido Pamplona y otras cuatro poblaciones situadas en los extremos Norte (Bera), Sur (Tudela), Este (Isaba) y Oeste (Alsasua) para poder así apreciar mejor las diferencias en los tiempos y duraciones de las ocultaciones vistas desde estos lugares.

Detalles de la ocultacion de Aldebarán por la Luna el 29 de octubre de 2015

Detalles de la ocultacion de Aldebarán por la Luna el 29 de octubre de 2015

A pesar que la distancia entre estas poblaciones es relativamente pequeña, las diferencias son suficientemente grandes para ser apreciables. Por ejemplo la Desaparición del 29 de octubre se observará en Tudela 11 segundos antes que en Pamplona y casi dos minutos antes que en Isaba. Por otro lado, aunque en Isaba empieza más tarde, la ocultación durará allí más tiempo, 1 hora, 2 minutos y 57 s, unos 27 s más que en Alsasua, la de menor duración de las cinco poblaciones.

Ocultación de Aldebarán del 23 de diciembre de 2015

La región de visibilidad de esta ocultación es muy similar a la de la anterior. De nuevo será visible desde Europa, gran parte de Asia y Norte de África.

Región de visibilidad para la ocultación de Aldebarán por la Luna el 23 de diciembre de 2015

Región de visibilidad para la ocultación de Aldebarán por la Luna el 23 de diciembre de 2015

Ese día la Luna se encontrará al Este, mostrando una fase creciente muy avanzada, con el 96% de su cara visible iluminada. A diferencia que en la anterior, en esta ocultación Aldebarán desaparecerá (D) por el limbo oscuro de la Luna y reaparecerá (R) por el limbo iluminado, permaneciendo también alrededor de 1 h oculta tras el disco lunar (en nuestras latitudes).

Trayectoria aparente de Aldebaran durante la ocultación del 23 de diciembre, vista desde Pamplona.

Trayectoria aparente de Aldebaran durante la ocultación del 23 de diciembre, vista desde Pamplona.

Si comparamos ambas gráficas podemos ver que la trayectoria aparente de Aldebarán por detrás del disco lunar es muy parecida a la del 29 de octubre. Esto hace que la duración de la ocultación sea también muy parecida en ambos casos. No obstante volvemos a tener diferencias, si bien pequeñas, del orden de pocos segundos, en las horas a las que se produce la Desaparición y la Reaparición según el lugar de observación. De las cinco poblaciones estudiadas, será Tudela la que observe el fenómeno en primer lugar y será en Isaba donde la duración sea algo mayor.

Detalles de la ocultacion de Aldebarán por la Luna el 23 de diciembre de 2015

Detalles de la ocultacion de Aldebarán por la Luna el 23 de diciembre de 2015

¿Puedo comprobar las diferencias en el momento preciso en que ocurren estos fenómenos?

Para comprobar las diferencias en la hora exacta de la Desaparción/Reaparición de Aldebarán podríamos apuntar con cuidado la hora exacta a la que observamos el fenómeno. Pero esto puede ser más difícil de lo que parece ya que raramente llevamos los relojes, aunque sean digitales, perfectamente ajustados. La hora de los teléfonos móviles también puede mostrar diferencias apreciables con la hora oficial. No obstante siempre podemos ser cuidadosos y registrar la hora con cuidado.

Una posibilidad que me parece más interesante, y sobre todo divertida, es conectarse por teléfono con un amigo o familiar que esté observando el fenómeno desde otra ciudad. Uno de los dos seguramente observará la ocultación o la reaparición antes que el otro. Cuanto más alejados estén  los observadores entre si el efecto será en general mayor.

Desde luego, si lo intentas, no dejes de contárnoslo, aquí mismo.

No os lo perdáis.

 

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Eclipse de Luna del 28 de septiembre.

 

La madrugada del 28 de septiembre vamos a poder contemplar desde Navarra un interesante espectáculo celeste: un eclipse total de Luna.

(Para no equivocarnos con la fecha: es la noche del 27 al 28. Es decir, la noche del domingo al lunes.)

Este eclipse se va a observar en unas condiciones buenísimas. En primer lugar, porque sucede con Luna llena. …  … ¡Es broma, claro! ¡TODOS los eclipses de Luna suceden con Luna llena; igual que TODOS los eclipses de Sol suceden con Luna nueva!

Un eclipse de Luna sucede cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de tal manera que la Tierra proyecta su sombra sobre la superficie de la Luna. Es decir, que la contemplación de un eclipse consiste en ver cómo la Luna va oscureciéndose conforme va entrando en la sombra de la Tierra.

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El eclipse del día 28 se va a ver bien desde Navarra porque Luna va a estar por encima del horizonte todo el tiempo que dura el eclipse. Es decir, que podremos observar todas sus fases, desde que empieza a oscurecerse hasta que vuelve a iluminarse.

Éstas son las horas en las que va a ocurrir cada fase del eclipse:

(Atención: estas horas están expresadas en Tiempo Universal. Para hallar la hora del reloj, debemos sumarles dos horas)

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Como vemos, además de la sombra, existe la penumbra. Pero ésta es muy débil (casi inapreciable), así que no esperemos distinguir la entrada ni la salida de la Luna en la penumbra (posiciones «A» y «G» en el dibujo de arriba). Lo que produce un oscurecimiento apreciable de la Luna es la sombra.

El eclipse puede verse a simple vista, así como con prismáticos o con telescopio, y su observación no requiere de cielos libres de contaminación luminosa. Podemos observarlo desde cualquier sitio donde veamos la Luna, aunque sea en medio de la ciudad, o desde nuestra ventana.

(Nota: si piensas observar este eclipse desde una ventana, ésta debe mirar en dirección suroeste -que es donde estará situada la Luna en el comienzo del eclipse- u oeste -que es donde terminará).

Los eclipses de Luna son espectáculos visuales muy bonitos, en los que la Luna, conforme van transcurriendo los minutos, va adquiriendo distintos aspectos y tonalidades de color (rojizo).

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Así que os animamos a observar éste y a enseñarnos vuestras fotografías.

Y sí…  Ya sabemos que es a horas bastante intempestivas… ¡pero el siguiente eclipse total de Luna no podremos verlo (en Navarra) hasta julio del 2018!

Así que…

Un saludico y feliz eclipse!
🙂

Nacimientos y las fases de la Luna, ¿Mito o realidad? Resultados de un pequeño estudio en Navarra.

Nacimientos y las fases de la Luna, ¿Mito o realidad? Resultados de un pequeño estudio en Navarra.

Cigüeñas¿Quién no ha oído alguna vez que en los días próximos a la Luna Llena se produce un número mayor de nacimientos? ¿Es esto cierto? ¿Se trata de una mera leyenda urbana? ¿Están las cigüeñas realmente más ocupadas en esos días en los que la Luna parece dominar el cielo nocturno con su disco completamente iluminado por el Sol?

Más de un investigador ha tratado de responder a esta pregunta y basta adentrarse en la red para encontrar muchos de estos estudios (no a opiniones de iluminados, que abundan en este tipo de temas) Unos afirman que el efecto existe y otros que no, así que ¿por qué no hacer nuestro propio estudio? Sin pretensiones de resolver un dilema científico, pero con la idea de hacer un estudio con suficiente rigor como para sacar conclusiones razonables, nos pusimos a ello.

Gloria consiguió del Instituto Navarro de Estadística los datos estadísticos necesarios, concretamente el número de nacimientos diarios en al Comunidad Foral de Navarra desde el 1/11/2009 hasta el 26/09/2012. La muestra comprende por tanto 1061 días (2 años y 11 meses) en los que hubo un total de 19366 nacimientos, es decir 18.25 nacimientos por día en promedio. Se comprobó que los datos se distribuían, como era de esperar, de acuerdo con una distribución normal con dicha media (18.25) y desviación estándar 4.61. Los resultados que se muestran aquí se limitan a los análisis de varianza (ANOVA) por su sencillez. Se realizaron otras pruebas más elaboradas (análisis de frecuencias, auto correlaciones…) que no añadieron ningún resultado relevante ni distinto a los que aquí se presentan. En las gráficas se muestran datos experimentales con barras de error vertical que corresponden a intervalos de confianza del 95% y se incluye en ellas el valor de la media global (18.25 nacimientos/día) en rojo para facilitar la comparación. En los resultados de los ANOVA se incluye, como es costumbre, el valor del estadístico “p” y se seguirá el criterio habitual de considerar la existencia de diferencias estadísticamente significativas si p<0.05.

Hay que decir en primer lugar que en el periodo de tiempo estudiado el ritmo de nacimientos se mantuvo compatible con un ritmo constante, sin mostrar ninguna tendencia significativa ni al alza ni a la baja. En resumen, unos datos sencillos y estupendos para estudiar el posible efecto de la fase de la Luna en el número de nacimientos por día.

Nacimientos y edad luna

Nacimientos y Edad de la Luna

Para estudiar el efecto de las fases lunares, en la muestra se identificó cada una de las fechas de nuestros datos con la edad de la Luna (la edad de la Luna es el tiempo transcurrido tras la Luna Nueva a la que le corresponde edad=0) y se calculó el promedio de nacimientos por día para cada uno de los días del mes sinódico (el mes definido por el ciclo de fases de la Luna y que aproximadamente corresponde a 29.5 días). Estos resultados están en la gráfica de la izquierda, donde se han incluido las posiciones aproximadas de Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena y Cuarto Menguante.

A simple vista ya se ve que el número de nacimientos diarios es muy parecido, independientemente del día del ciclo que se trate. Si hubiese más nacimientos cerca de la Luna Llena, veríamos un número mayor de nacimientos diarios en los días próximos al día 14, cosa que no es cierto. Lo mismo se podría aplicar a un posible efecto en cualquier otro día o periodo del ciclo, pero no es así. Si ver la gráfica no es suficiente podemos aplicar la estadística. El análisis ANOVA mostró que no existe ninguna diferencia significativa en el número de nacimientos por día a lo largo de los distintos días del ciclo lunar (p=0.858) confirmando lo que resulta evidente de la gráfica. Por tanto podemos afirmar que, en nuestros datos, no existe un efecto de la Luna sobre el número de nacimientos diarios. No hay más nacimientos los días próximos a la Luna Llena que en otro momento del ciclo, realmente no hay ningún momento del ciclo lunar donde se observe un mayor ritmo de nacimientos.

Nacimientos y día de la semana

Nacimientos y día de la semana

Podríamos acabar aquí el estudio, pero no pudimos evitar hacer algún otro análisis. En la figura de la izquierda se muestra el promedio de nacimientos diarios según el día de la semana. A diferencia del caso anterior, el ritmo de nacimientos no es igual todos los días de la semana, de hecho estas diferencias son estadísticamente significativas (p<0.001). A simple vista podemos ver que hay más nacimientos en jueves y viernes y menos nacimientos en fin de semana (sábado y domingo), siendo esto también confirmado por el ANOVA. Esto parece un hecho, pero ¿cuál es la explicación?. Bueno, a nosotros nos parece claro. Hoy en día los médicos pueden, hasta cierto punto, adelantar (provocar o inducir) o retrasar los partos. Parece claro que se procura evitar partos en fin de semana y posiblemente se adelantan a jueves y viernes… Esto es una interpretación, pero parece lógica ¿no?

Nacimientos y efecto sanfermines

Nacimientos y efecto sanfermines

Para finalizar, casi ya en broma y atendiendo a otra leyenda urbana… ¿existe un efecto “sanfermines” en el número de nacimientos? Es decir, ¿hay más nacimientos en julio+9meses=abril? En la última figura mostramos el promedio de nacimientos diarios para cada uno de los meses en nuestros datos. Hay que decir que solamente tenemos 3 “abriles” en nuestra muestra, marcados en rojo en la figura, ya que nuestra muestra se extiende en un periodo algo menor que tres años. Por lo tanto no puede considerarse una muestra muy fiable, no obstante no podíamos resistir la tentación. La respuesta: no existen diferencias estadísticas significativas entre ninguno de los meses de la muestra (p=0.156) y por tanto tampoco en los meses del “efecto sanfermines”.

Es evidente que hoy en día existen nacimientos por cesárea y que muchos partos se programan, provocan o retrasan hasta cierto punto, en función de las condiciones del feto o de la madre. La intervención médica seguramente altera lo que sería un desarrollo natural de los partos y podría decirse que esto enmascara un posible efecto de la Luna en el número de nacimientos. Ahora bien, si el efecto de la Luna fuese tan evidente, posiblemente seguiría siendo visible en los datos, cosa que no pasa. Más bien parece que no hay ningún efecto asociado a las fases de la Luna. Este es también el resultado más frecuente en los estudios científicos. Muchos de nosotros habríamos apostado por esto ya que no hay razón física aparente para dicho efecto, pero bien está confirmarlo y pasar un rato entretenido haciéndolo.

En resumen, de efecto de la Luna nada de nada, lo de los “sanfermines” tampoco, pero eso sí, por favor, los nacimientos en día laborable. ¿Alguien sigue sin estar convencido?

Gloria Arrastia y Carlos Sáenz