Cómo observar Saturno este verano.

El planeta Saturno se encuentra en este mes de junio en el momento más favorable del año para su observación. El día 15 se encuentra “en oposición” respecto al Sol. Esto significa que, en torno a esta fecha, su distancia a la Tierra es menor que el resto del año, observándose, además, durante toda la noche.

Además, este año es especialmente favorable para contemplar sus anillos, porque la inclinación de éstos respecto a la Tierra es mayor que otros años.

Cómo localizar Saturno en el cielo:

Al igual que el resto de planetas “clásicos” (Mercurio, Venus , Marte y Júpiter), Saturno es visible a simple vista, mostrando un brillo considerable que lo hace destacar entre las estrellas.

Estos días se encuentra situado en la constelación de Ofiuco. En estas imagenes vemos cuál es la posición de Saturno en el cielo, mirando hacia el sur, los días 15 de junio, julio y agosto a las 23:30h:

Saturno el 15 de junio.

El 15 de julio.

El 15 de agosto.

Como se ve en las imágenes, la posición de Saturno dentro de Ofiuco varía muy poco (el movimiento propio de Saturno entre las estrellas es muy lento). Lo que sí varía, obviamente, es la posición de Ofiuco en el cielo.

En estos días, Saturno va a tener un brillo en torno a la magnitud 0. Es un brillo muy inferior al de su compañero Júpiter (al cual vemos todas estas noches en Virgo), pero muy superior al de la mayoría de las estrellas. Su brillo es similar al de las estrellas Vega y Arturo.

A simple vista, obviamente, no podemos ver sus anillos, pero sí podemos distinguir el color característico de este planeta: un especie de amarillo poco vivo, un poco parduzco.

También a simple vista, podemos comprobar una cualidad propia de los planetas: que éstos, cuando brillan en el cielo, al contrario que las estrellas, no titilan. Cerca de Saturno (a su derecha) vemos la estrella Antares, cuyo parpadeo incesante podemos comparar con la luz fija de Saturno.

Los anillos:

Este año (2017) es uno de los más favorables para contemplar -con un telescopio- los anillos de Saturno. Como se sabe, la inclinación de Saturno respecto a la Tierra no es igual todos los años, y, por lo tanto, la inclinación con que vemos sus anillos tampoco lo es: a veces los vemos “de canto” (como ocurrió en el año 2009), y otras veces éstos nos muestran una gran amplitud; como es el caso de este año, en el que los vamos a ver con la máxima amplitud posible (27º).

Distintas inclinaciones de Saturno en distintos años.

Así que, por este motivo, este es un buen año para contemplar, con telescopio, los anillos de Saturno.

Cualquier telescopio de aficionado, por muy pequeño que sea, nos permite ver los anillos, siendo ésta una imagen fascinante. Obviamente, la imagen será mejor cuanto mejor sea el telescopio. Pero también es fundamental el estado de la atmósfera: un exceso de turbulencia impide la observación planetaria.

Si las condiciones son buenas, podremos distinguir, en los anillos, la división de Cassini, que es el espacio oscuro que hay entre el anillo A y el anillo B.

Imagen telescópica de Saturno. Obsérvese la división de Cassini.

La atmósfera de Saturno:

Además de los anillos, con un buen telescopio es posible distinguir las bandas nubosas del planeta, que, tal como ocurre con el planeta Júpiter, por efecto de la rotación del planeta, discurren paralelas al ecuador. No obstante, las bandas de Saturno son mucho más tenues y difíciles de distinguir que las de Júpiter.

Satélites de Saturno:

Saturno posee varias decenas de satélites, de los cuales con telescopio de aficionado podemos distinguir unos siete. El más brillante es Titán, que se ve con cualquier telescopio sin ninguna dificultad. Otros, más débiles, son (por orden de brillo): Rhea, Japeto, Tetis, Dione, Encélado y Mimas.

Satélites de Saturno.

Cuando vayamos a observar Saturno, es conveniente consultar cuál es la posición de los satélites en el momento de la observación, para no confundirlos con estrellas, cosa bastante habitual.

Conclusión:

La temporada de Saturno ha comenzado. Este mes (junio) es el más favorable para su observación, aunque va a seguir viéndose magníficamente bien durante todo el verano.
No podemos desaprovechar esta ocasión de contemplarlo y dejarnos sorprender por la maravillosa visión de sus anillos, siempre misteriosos, insólitos y fascinantes.

Ondas gravitacionales … el próximo martes 16 de mayo en el bar Bahía de Pamplona

Ondas gravitacionales. Meneillos del espacio-tiempo.

En septiembre de 2015 la colaboración LIGO detectó la primera señal inequívoca de ondas gravitacionales. Ondas en el espacio-tiempo predichas por Einstein un siglo atrás. Antes de acabar el año LIGO detectaba una segunda señal. La astronomía de ondas gravitacionales quedaba inaugurada por todo lo alto.

¿Qué son las ondas gravitacionales?¿Cómo se producen? ¿Cómo se detectan? Como si de ondas de radio se tratase, hace falta un emisor y un receptor. Los emisores están “ahí fuera”.  Lo del receptor es algo más complicado, pero todo un dial rebosante de interesantes programas nos espera, si somos capaces de sintonizarlos.

De todo esto hablaremos el próximo martes 16 de mayo a las 20:00 en el Bahía, en la calle García Castañón, 3, Pamplona. La charla/conferencia, en un ambiente distendido y con cerveza o lo que uno prefiera en la mano, correrá a cargo de Carlos Sáenz Gamasa, del Departamento de Física de la Universidad Pública de Navarra

El evento se enmarca en las actividades del Pint Of Science que se celebran a nivel mundial los días 15, 16 y 17 de mayo.

 

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Así se vio la ocultación Luna-Albebarán (28 abril 2017)

Tal como habíamos anunciado aquí, ayer por la tarde se produjo la ocultación de la estrella Aldebarán por la Luna.

No pudimos ver el momento de la ocultación, porque ocurrió de día, habiendo demasiada luz en el cielo, pero sí vimos, con ayuda de prismáticos, el momento de la reaparición. La estrella Aldebarán reapareció por el borde iluminado de la Luna.

Os muestro estas fotografías que realizamos.  En las dos primeras vemos a Aldebarán recién aparecida por el borde de la Luna:

Estas otras dos fotos son posteriores; cuando Aldebarán se había alejado más de la Luna.  En estos momentos, al ir haciéndose de noche, ya no hacían falta prismáticos, y era muy bonito ver la pareja Luna-Aldebarán brillando en el cielo:

Cómo observar Júpiter estos días.

El planeta Júpiter, el más grande del Sistema solar, alcanza estos días la menor distancia a la Tierra, de modo que nos encontramos en la mejor época para su observación. A continuación damos unas instrucciones de cómo observarlo:

A simple vista:

Júpiter (al igual que los planetas Mercurio, Venus, Marte y Saturno) puede verse en el cielo a simple vista sin ninguna dificultad, pues posee un brillo muy potente.
Durante este mes de abril, brillará con una magnitud aproximadamente de -2,5. Es decir, será el astro más brillante del cielo, si exceptuamos el Sol, la Luna y Venus al amanecer.

Júpiter sobre Pamplona el 03-04-2017.

Cómo localizarlo:

Debido a su potente brillo, no hay dificultad ninguna en localizarlo.  El 7 de abril se encuentra “en oposición”. Esto quiere decir que en el cielo se encuentra situado en el lado opuesto al Sol. Es decir, que cuando el Sol se pone por el horizonte oeste, Júpiter sale por el horizonte este. Así, en el comienzo de la noche (conforme el Sol va descendiendo por debajo del horizonte) Júpiter va ascendiendo en el cielo nocturno. Conforme va avanzando la noche, se va desplazando del este hacia el oeste, pasando por el sur en la mitad de la noche, hasta meterse por el horizonte oeste en el momento en que sale el Sol por el este.

Es decir, estos días (en torno a la fecha de oposición) Júpiter se ve durante toda la noche.

Y, por cierto, va a estar situado, ahora y en los próximos meses, en la constelación de Virgo, a no mucha distancia de la estrella Spica.

En esta imagen vemos su posición el 7 de abril hacia las diez y media de la noche:

Mirando hacia el este el 7 de abril.

El hecho de que Júpiter esté “en oposición” también conlleva que la distancia de Júpiter a la Tierra es la mínima del año. Es decir, que su brillo tamaño aparente son mayores que en el resto del año.

Conjunciones de Júpiter con la Luna:

Aunque Júpiter estará muy brillante todos los días (hasta el mes de octubre, en que dejará de verse), hay una serie de días en que recomiendo de manera especial mirarlo: los días en que va a estar en conjunción con la Luna. La imagen de ambos astros tan juntos, observada a simple vista, será muy bonita.

En esta imagen vemos cómo se verán la Luna y Júpiter este lunes 10 de abril hacia las once de la noche. La distancia entre ambos será de sólo 2º.

La Luna y Júpiter, muy juntos el 10 de abril.

Otras conjunciones muy interesantes de Júpiter con la Luna se van a dar el 7 de mayo y el 3 de junio.


Mirando a Júpiter con prismáticos:

Ya hemos visto que contemplar Júpiter a simple vista no posee ninguna dificultad, pues destaca en el cielo como un punto muy brillante. Pero, ¿Qué podemos ver con unos prismáticos?

Con unos prismáticos veremos Júpiter más brillante, pero no conseguiremos distinguir su forma, salvo que los prismáticos tengan unos aumentos considerables. Para ello necesitamos un telescopio.

Sin embargo, con prismáticos sí es posible distinguir los satélites de Júpiter. Nos referimos a sus cuatro satélites principales, los denominados “galileanos” (porque fueron descubiertos por Galileo en 1610), que son Io, Europa, Ganímedes y Calisto.

Éstos se ven como unas “estrellicas” situadas muy cerca del brillante planeta y en posición alineada.  El número de satélites que podamos distinguir dependerá de la calidad y aumentos que tengan los prismáticos, pero es muy probable que podamos distinguir varios. Además, si los miramos en días diferentes, veremos que la posición de éstos respecto a Júpiter va cambiando, pues se mueven alrededor del planeta.

Con telescopio:

Con un telescopio de aficionado ya distinguimos “tamaño” a Júpiter. Lo vemos como un pequeño disco blanco, pudiéndose apreciar que no es un círculo perfecto, sino que está ligeramente achatado por los polos.

Además, podemos ver sus bandas nubosas atravesando el disco del planeta. Veremos más o menos cantidad de bandas en función de la calidad del telescopio, pero, con cualquier telescopio, por pequeño que sea, lo normal es distinguir al menos las dos principales (la banda ecuatorial norte y la banda ecuatorial sur) como dos líneas oscuras paralelas al ecuador.

Aspecto de Júpiter con telescopio.

Respecto a los satélites de Júpiter, con telescopio lo más probable es que veamos los cuatro, pero también puede ocurrir que alguno de ellos esté temporalmente ausente porque se haya escondido detrás de Júpiter, o delante, o porque esté eclipsado por la sombra de éste.

El movimiento de los satélites alrededor del planeta se aprecia en muy poco tiempo, incluso en una misma noche de observación, de modo que no es raro que en nuestras observaciones veamos aparecer o desaparecer algún satélite.

Esto es lo que se denomina “fenómenos de los satélites de Júpiter“, y son muy interesantes y fáciles de observar con telescopio. Los fenómenos que podemos observar son:
– La ocultación de un satélite por detrás de Júpiter (y su posterior reaparición).
– El tránsito de un satélite por delante de Júpiter.
– El tránsito de la sombra de un satélite por delante de Júpiter.
– El eclipse de un satélite al ser oscurecido por la sombra de Júpiter.

Estos fenómenos son bastante frecuentes (todas las noches se da alguno). Es recomendable consultar cuándo se van a producir, para poder observarlos.

Ganímedes a punto de ser ocultado por Júpiter.

Conclusión:

La temporada de Júpiter ha comenzado. Estos días, en torno a su “oposición”, son los más propicios para observarlo, pero podremos seguir viéndolo magníficamente en los meses posteriores, incluído todo el verano.

Con telescopio o sin él, no debemos perder la ocasión de contemplar a este planeta gaseoso, que es el más grande y majestuoso del Sistema solar.

¡La ANA/NAE participa sembrando estrellitas!

El 1 de marzo la Agrupación Navarra de Astronomía participó en el bello proyecto Jardín de la Galaxia que coordina el Planetario de Pamplona, plantando uno de los arbustos que conformarán la preciosa réplica de la Vía Láctea dentro del Parque Yamaguchi.

Socios de la ANA/NAE plantando el arbolito en el Jardín de la Galaxia.

El arbolito apadrinado por la ANA/NAE es un Eleagnus Ebbingei. La característica de este arbusto es que sus hojas están cubiertas por diminutas escamas de color blanco, lo que a nuestros ojos puede aparentar un conglomerado de estrellitas. Por eso, en el Jardín de la Galaxia, estas plantas representarán el fondo estrellado.

El arbolito apadrinado por la ANA/NAE, que puede alcanzar 3mts. de altura.

Hojas “estrelladas” del Eleagnus Ebbingei 😀

Dentro de este jardín de la Vía Láctea, el Eleagnus Ebbingei plantado por la Agrupación Navarra de Astronomía estará formando parte del Brazo de Perseo, uno de los brazos espirales de nuestra galaxia.

Modelo de la Vía Láctea, una galaxia espiral con sus brazos.

Un verdadero gusto ha sido participar en este encantador proyecto. Juntos, podemos devolver el favor (en escala ;D ) a quien nos ha acogido y brindado una morada cósmica: ahora daremos un hogar verde y terrestre a nuestra galaxia, la Vía Láctea, quien habitará también en nuestra pequeña y bella ciudad, Pamplona/Iruña.

Diana, Jesús, Satur, Rubén y Oscar (detrás de cámara), con el arbolito de la ANA/NAE.

Agradecemos al Planetario la invitación a participar en esta magnífica iniciativa.

 

Venus, Marte… ¡y conjunción Marte-Urano el 26 de febrero!

Los planetas Venus y Marte llaman nuestra atención estos días al comienzo de la noche. ¡Pero prestemos atención también a la conjunción Marte-Urano del 26 de febrero!

El brillantísimo Venus.

 

Llevamos ya varios meses contemplando, en los atardeceres y en el comienzo de la noche, al brillantísimo planeta Venus sobre el horizonte oeste, sorprendiéndonos y maravillándonos con su potentísima luz.

Su brillo es tan potente (magnitud -4,5 estos días), que no pasa desapercibido por nadie. De hecho, es el astro más brillante del cielo si exceptuamos el Sol y la Luna. Es tan brillante que incluso puede verse a plena luz del día; si sabemos donde mirar, claro.

El brillantísimo Venus en el comienzo de la noche.

En las próximas semanas vamos a seguir disfrutando de su presencia y de su espectacular brillo sobre el horizonte oeste, si bien cada día lo vamos a ver un poco más cercano al Sol y dejaremos de verlo, por su excesiva proximidad al Sol, a finales de marzo (conjunción con el Sol el 25 de marzo). A partir de entonces pasará a verse por las mañanas antes del amanecer.

 

Cerca de él, Marte.

 

Lo que quizás nos haya pasado más desapercibido, por su menor brillo, es el planeta Marte, que estos días se encuentra en el cielo muy cerca de Venus.

El brillo de Marte (estos días en torno a la magnitud 1,3) es más que suficiente para ser visto incluso con la contaminación luminosa de las ciudades, pero palidece – y por eso quizás nos pasa desapercibido- en comparación con el del brillantísimo Venus.

El brillante Venus. Y más débil (encima de él y a su izquierda) el planeta Marte.

 

La conjunción Marte-Urano:

 

A finales de febrero va a tener lugar un curioso fenómeno astronómico: una conjunción entre los planetas Marte y Urano. El día del máximo acercamiento (el 26 de febrero) ambos planetas van a estar a una distancia visual de tan solo 0,6º.

La mejor hora para contemplar esta conjunción será recién oscurecido el cielo (hacia las ocho de la tarde puede estar bien), pues más tarde los dos planetas irán perdiendo altura sobre el horizonte.

Eso sí, Urano posee un brillo muy bajo (en torno a la magnitud 5,8), así que no se ve a simple vista. Para verlo habrá que usar por lo menos unos prismáticos.

Deberemos mirar, pues, con los prismáticos, al planeta Marte, y, a partir de él, localizar a Urano.

A continuación pongo unos dibujos donde vemos la posición que van a tener Marte y Urano en los días de esta conjunción (del 24 al 28 de febrero) a las ocho de la tarde:

Venus y Marte a simple vista el 24 de febrero. El cuadrado rojo corresponde, aproximadamente, a los dibujos de abajo; donde debemos mirar con primáticos para ver a Urano.

Día 24. Urano a aproximadamente 1,5º de Marte.

Día 25. Urano se habrá acercado un poco más a Marte. Aproximadamente a 1º.

Día 26. ¡El máximo acercamiento! Urano y Marte a sólo 0,6º de distancia.

Día 27. Marte y Urano ya han comenzado a separarse. La distancia es de aproximadamente 1º.

Día 28. Continúan separándose. La distancia es ya de 1,5º.

En definitiva, estos días estaremos pendientes de esta conjunción. Urano es un planeta al que, por su escaso brillo, pocas veces miramos, así que este acercamiento al planeta Marte va a ser una ocasión ideal para localizarlo con facilidad en el cielo.

¡Te animamos a observarlo!

“Súper” entre “súpers” la superluna del 14 de noviembre

El próximo 14 de noviembre tendremos otra superluna, uno de esos eventos astronómicos que de cuando en cuando asaltan los medios de comunicación. Esta vez va a ser una “súper” entre “súpers”, aunque quizás no lo notemos…

En pocas palabras ¿Qué es una superluna?

Se trata de una coincidencia. Una superluna se produce cuando la fase de luna llena coincide con el momento en que la Luna se encuentra próxima al perigeo, o punto más cercano a la Tierra de su órbita. Esto hace que su tamaño aparente en el cielo sea mayor de lo normal.

superluna

En unas pocas palabras más (y algún dibujito):

La Luna, como todos sabemos, muestra una cara cambiante. De luna nueva a cuarto creciente primero, luego luna llena, cuarto menguante y de nuevo luna nueva. Así una y otra vez, completando un ciclo que dura 29’5 días. Este ciclo se conoce como el periodo sinódico de la Luna. Como consecuencia todos los meses podemos observar una luna llena (casi casi, ver nota al final).

Las fases de la Luna son producidas por su movimiento orbital alrededor de la Tierra. Hay que decir, y esto es importante, que la órbita lunar no es circular sino elíptica con una excentricidad de 0.055. Por tanto la distancia entre la Tierra y la Luna varía en cada punto de la órbita. El punto de la órbita en el que la Luna se encuentra más alejada de la Tierra se denomina apogeo. El punto de la órbita en el que la Luna está más próxima a la Tierra se denomina perigeo.

La fase de luna llena se produce cuando el Sol, la Tierra y la Luna están alineados, estando la Luna en el lado opuesto al Sol. En principio, como se muestra en la figura A, la Luna puede encontrarse en cualquier punto de la órbita.

En la fase de luna llena la Luna se encunetra, respecto de la Tierra, en el lado opuesto al Sol.

Figura A. En la fase de luna llena la Luna se encunetra, respecto de la Tierra, en el lado opuesto al Sol. La luna llena puede producirse en cualquier punto de la órbita lunar.

La superluna se produce cuando la fase de luna llena se produce cerca del perigeo (figura B), es decir, cuando la distancia con la Tierra es más pequeña. Al estar más cerca de nosotros, parece más grande. La superluna más grande posible ocurriría si la Luna se encontrase justo en el perigeo.

La fase de luna llena se produce cerca del perigeo,  cuando la distancia Tierra-Luna es mínima. Es una superluna

Figura B. La fase de luna llena puede producirse cerca del perigeo, cuando la distancia Tierra-Luna es mínima. Es una superluna

Claro, también ocurre a veces que la fase de luna llena tiene lugar cerca del apogeo (figura C). En ese caso la distancia Tierra – Luna es grande, y la Luna parece más pequeña. Como los humanos siempre estamos pensando en cosas “super” no le hemos puesto nombre a esta coincidencia, que es tan rara como la de la superluna. Como no hay nombre, propongo que le llamemos “superminiluna” y hacer así justicia.

La fase de luna llena se produce cerca del apogeo, cuando la distancia Tierra-Luna es máxima.

Figura C. La fase de luna llena puede producirse cerca del apogeo, cuando la distancia Tierra-Luna es máxima.

Medio-bromas aparte, es fácil calcular el tamaño aparente de la Luna cuando se encuentra en el apogeo o en el perigeo.

Apogeo Perigeo
Distancia Tierra-Luna (km) 405 400 362 600
Diámetro aparente Luna (minutos de arco) 29,4 32,9

En el perigeo el diámetro de la Luna es un 12% mayor y, como consecuencia, refleja un 25% más de luz que cuando se encuentra en el apogeo.  Una superluna no solo es más grande sino que además ilumina más, potenciando la sensación de gran tamaño.

En fase de luna llena la Luna se encuentra situada en el cielo en el lugar opuesto al Sol. Por tanto, cuando el Sol se pone por el Oeste, la luna llena sale por el Este. La sensación subjetiva de tamaño está relacionada no solo con el objeto que vemos sino con su entorno. Una gran luna llena perfilada entre edificios o montes lejanos nos va a parecer más grande aún. Este efecto de perspectiva potencia una sensación de gran tamaño de la Luna.

Superluna del 14 de noviembre

El lunes 14 de noviembre podremos observar una superluna muy especial. La luna llena se va a producir en un punto realmente próximo al perigeo. Esto significa que va a ser un poquito más grande que otras superlunas, aunque es ciertamente difícil darse cuenta a simple vista.

Pero bueno, lo cierto es que va a ser la superluna más grande que se ha podido observar desde el 26 de enero de 1948. Si queremos ver otra más grande habrá que esperar al 25 de noviembre del 2034 (Fecha en que, como siempre la Agrupación Navarra de Astronomía estará presente para no perderse el espectáculo)

En resumen, un bonito espectáculo para ver… si las nubes no nos lo impiden.

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* Es posible tener un mes de febrero sin luna llena y también es posible observar dos lunas llenas el mismo mes, lo que se conoce como luna azul (blue moon)

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Así se vio la conjunción Marte-Antares:

 

Como anunciábamos aquí, la semana pasada tuvo lugar un bonito acercamiento entre el planeta Marte y la estrella Antares (la estrella más brillante de la constelación del Escorpión). Además, el planeta Saturno estaba muy cerca de ambos astros, dando más vistosidad al fenómeno.

El tiempo acompañó, pues no sólo el cielo estuvo despejado, sino que, además, las noches fueron calurosas, lo que habrá animado a más gente a mirar al cielo y contemplar el fenómeno.

En estas tres fotografías que hice en tres días sucesivos (los días 22, 23 y 24) se observa perfectamente cómo el planeta Marte (el astro más brillante en las fotos) se va moviendo respecto a los demás astros. Como se ve, se mueve hacia la izquierda, pasando, como decíamos, cerca de la estrella Antares.

22-08-2016

El día 22, Marte (el astro más brillante en la foto) se encuentra cerca de Antares (la estrella que vemos debajo de él y a la izquierda). Saturno también está cerca (encima de él, aunque un poco más alejado).

23-08-2016

Al día siguiente (día 23), vemos que Marte se ha desplazado un poco hacia la izquierda. Hoy está un poco más cerca de Antares.

24-08-2016 (1)

Un día después (el día 24): Marte se ha movido un poco más. Forma casi una línea vertical con Antares (debajo) y Saturno (encima). Hoy es su máximo acercamiento a Antares.

En definitiva, ha sido un fenómeno bastante bonito y llamativo, que sin duda habrá llamado la atención de muchas personas que -casualmente o no- estas noches hayan mirado al cielo.

Por cierto, al contemplar tan próximos entre sí a Marte y Antares, hemos podido percibir muy bien eso que diferencia a los planetas de las estrellas cuando los vemos en el cielo: que las estrellas titilan (debido a las turbulencias de la atmósfera) mientras que los planetas brillan con una luz fija.

En este vídeo podemos ver dicha diferencia:

¡Un cordial saludo!
🙂

Perseidas 2016. ¿Más espectaculares que otros años?

Al menos eso dicen algunas predicciones. Y nosotros, qué vamos a decir, nos gustaría que fuera así. Pero cuando se trata de predicciones sobre lluvias de estrellas fugaces, hay que ir con cautela.

El “padre” de las estrellas fugaces que denominamos Perseidas es el cometa Swift-Tuttle. Un cometa de unos 26 km de diámetro que cada 133 años aproximadamente se acerca al Sol, cruzando la órbita terrestre y dejando en su camino una infinidad de partículas, literalmente desmigadas de su superficie.

Esas partículas tambien orbitan el Sol, pero debido a que se desprenden con una pequeña velocidad, acaban formando una nube muy alargada y dispersa, alrededor de la órbita del cometa. A esta nube muchas veces se le llama “tubo”. Cada paso del cometa cerca del Sol deja un tubo.

Cuando la Tierra, al moverse en su órbita, cruza uno de esos tubos, las partículas que lo forman entran en la atmósfera. Debido a su velocidad, la fricción con el aire las quema y dejan un brillante y “fugaz” trazo en el cielo y unos cuantos “Ohhhhs” y “Ahhhhs” en los afortunados observadores (Que no es poco éxito si tenemos en cuenta que su tamaño oscila entre el del grano de arena y el del garbanzo)

Todas estas partículas entran en la atmósfera en la misma dirección, pero por un efecto de perspectiva parecen surgir de un único lugar del cielo. Este “punto” se denomina radiante y en el caso de las Perseidas se encuentra en la constelación de Perseo, de ahí el nombre de esta lluvia de estrellas (muy conocida también como las lágrimas de San Lorenzo)

El radiante de las Perseidas está en la constelación de Perseo

El radiante de las Perseidas está en la constelación de Perseo

La actividad de una lluvia de estrellas fugaces se mide mediante un parametro denominado Tasa Horaria Zenital (THZ) que nos indica el número de meteoros (estrellas fugaces) por hora que veríamos si el radiante estuviese localizado en el Zenit (Cenit), es decir, si tuviéramos el radiante justo en la vertical sobre nuestras cabezas.

El THZ depende de la cantidad de partículas en el “tubo” pero también de la posición del radiante respecto del observador. La posición cenital del radiante es la más favorable para la observación. En cambio, si el radiante esta próximo al horizonte  muchos  meteoros serán invisibles para nosotros, ocultos bajo el horizonte.

Las Perseidas suelen tener un THZ de unos 100 meteoros/hora. En nuestras latitudes el radiante no es cenital. Además una persona no puede observar todo el cielo al mismo tiempo, así que normalmente veremos muchas menos. En la figura se muestra la evolución del THZ en las Perseidas de 2015 donde la posición del máximo es claramente visible.

Evolución de la tasa horaria cenital (THZ) en las Perseidas de 2015

Evolución de la tasa horaria cenital (THZ) en las Perseidas de 2015 (Fuente, IMO)

Y esto nos lleva al asunto principal, las predicciones para este 2016…

Tenemos siempre la idea de que los cuerpos celestes repiten sus órbitas como relojes de precisión, pero no es así.  Los cuerpos pequeños, como cometas, asteroides y también las partículas que forman estos tubos, están sujetos a las continuas perturbaciones gravitatorias de otros cuerpos del Sistema Solar, en especial de Júpiter. Eso hace que los tubos de partículas puedan alterar sus órbitas cuando Júpiter, u otro planeta, les incordia con su presencia.

Pues bien, los expertos en el tema (osea, los frikis de las fugaces) han calculado que la influencia gravitatoria de Júpiter ha modificado las trayectorias de los tubos de partículas que dejó el Swift-Tuttle en los años 1079, 1479 y 1862, acercandolos a la órbita terrestre. Por este motivo se espera una densidad mayor de partículas y, por tanto, un número mayor de estrellas fugaces.

Bien, bien,… pero ¿cuántas?.  Aquí los frikis de las fugaces tienen opiniones diversas, pero todos coinciden en que este año el THZ será mayor. Unos dicen 120, otros 150 y algunos se aventuran a los 200 meteoros por hora. Alguno incluso más….

Pero son predicciones, y son difíciles de hacer. Esperemos que tengan razón y el espectáculo este año sea bueno. Las predicciones sitúan el máximo de actividad bien entrada la noche del 11 al 12 de agosto, pero conviene saber que ya las tenemos aquí hace días,  si bien con menor intensidad. Si queremos verlas, será mejor que busquemos un sitio oscuro, lejos de la ciudad. La luz de la Luna, en cuarto creciente, puede molestar un poco hasta que se oculte. Nuestro consejo: Tumbados en el suelo, sobre una colchoneta y bien abrigados…y a ser posible en grupo, que es más divertido.

Y si uno quiere pedir deseos, ¿porqué no? Yo cuando veo una bien gorda siempre pienso… ¡A ver si la siguiente es mejor! 

 

 

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Galería de dibujos “¡Dale color a la Luna!”.

En la sesión “¡Dale color a la Luna!” del pasado sábado, muchos os animasteis a dibujar, dando rienda suelta a vuestra creatividad y mostrando vuestra versión más imaginativa y artística de la Luna.

El resultado ha sido una hermosa colección de Lunas, muy variadas y llenas de vida y color!

Os felicitamos por vuestras creaciones.

Aquí podéis ver los dibujos. ¿Encuentras el tuyo?

 

 

Además, uniendo todos los dibujos como si fueran piezas pequeñitas, hemos hecho estos mosaicos:

¡Pínchalos para verlos más grandes, ¡y verás que están formados por los dibujos de la Luna!

Dibujando la Luna Mosaico

LunaAzul Mosaico

Logo ANA NAE Blanco Mosaico