Así celebramos la Noche Internacional de la Luna en Larraga:

Un año más (y es el noveno consecutivo), la Agrupación Navarra de Astronomía-Nafarroako Astronomia Elkartea ha celebrado la International Observe the Moon Night (Noche Internacional de Observación de la Luna) sacando los telescopios a la calle para mostrar la Luna a todo el público que quisiera contemplarla.

Este año, el lugar de celebración ha sido la localidad de Larraga, y la experiencia ha sido magnifica.

Con los telescopios instalados por la Agrupación, el público asistente pudo contemplar, además de a la Luna, otros astros interesantes, como el planeta Júpiter, con sus satélites, así como el planeta Saturno, que en ese momento brillaba en el cielo muy cerca de la Luna (a poco más de 1º de distancia angular), y cuyos anillos, visibles a través del telescopio, fascinaron, como siempre, a quienes los contemplaron.

Pero la principal protagonista fue la Luna. Ésta se encontraba en cuarto creciente, y a todo el mundo le gustó/sorprendió ver los cráteres, los mares, las cordilleras… a través del telescopio. Y todo ello con las amenas explicaciones que daban los miembros de la Agrupación Navarra de Astronomía.

Por cierto, después de ver la Luna y los planetas, también hubo tiempo de ver algunos otros astros; esta vez mucho más lejanos: concretamente la estrella doble Albireo, y la galaxia de Andrómeda.

Y se me olvidaba comentarlo: en el comienzo de la noche también pudimos contemplar la Estación Espacial Internacional, que durante unos minutos surcó el cielo para el deleite de los allí presentes.

En definitiva: un año más, hemos celebrado con éxito la Noche Internacional de Observación de la Luna. Este año hemos estado muy agusto, gracias a los muchos astros observados, pero sobre todo gracias a la magnífica acogida y la alta participación del público, que, con su interés y entusiasmo, ha hecho de ésta una noche de observación muy agradable y divertida.

Un momento de la observación.

Cómo observar las Perseidas 2019.

Estamos en agosto, y, un año más, llega a nuestros cielos la lluvia de meteoritos más famosa: las Perseidas, también conocidas como «lágrimas de San Lorenzo».

Las Perseidas se producen cuando la Tierra (en su viaje alrededor del Sol) choca con el rastro de partículas que hace años dejó en el espacio el cometa Swift Tuttle. Cuando estas partículas chocan con la atmósfera de la Tierra, se desintegran produciendo en el cielo el bonito fenómeno de las «estrellas fugaces» (que, como vemos, no son estrellas).

Las Perseidas tienen un periodo de actividad bastante largo (desde mediado de julio hasta finales de agosto), pero es en torno al 12 de agosto cuando tienen la máxima actividad.

Este año (2019), la máxima actividad se prevé para la madrugada del día 13. Es decir, la noche del 12 al 13 (noche del lunes al martes).

En el máximo de las Perseidas, con un cielo en buenas condiciones, pueden llegar a verse en torno a 100 meteoritos por hora.

De todas formas, este año las condiciones de visibilidad van a ser malas, pues un elemento va a dificultar enormemente su visión: la Luna.

Como se sabe, cuando la Luna está en fase llena (o próxima a ella), ésta ilumina de manera muy potente el cielo, impidiendo ver los astros más débiles; entre ellos, los meteoritos. Este año, la Luna va a estar en fase llena el 15 de agosto, y la noche del máximo de las Perseidas (del 12 al 13) estará iluminada nada menos que en un 94%. Con el cielo tan iluminado, la mayor parte de los meteoritos que caigan en estas noches pasarán inadvertidos, pudiéndose ver sólo los más brillantes.

Por este motivo, si este año queremos ver perseidas, es recomendable que salgamos a verlas unas noches antes del máximo, cuando la Luna tenga una fase todavía no tan grande, y por lo tanto ilumine un poco menos el cielo.

La noche del 10 al 11, la Luna estará iluminada en un 81%. Es mucha luz para la contemplación de meteoritos, pero podemos esperar a que la Luna se oculte para contemplarlos. Esta noche, la Luna se oculta (en Navarra) a las 3:10 de la madrugada.

La noche del 11 al 12, la Luna habrá aumentado su fase; estando iluminada en un 88%. Esta noche, ésta se ocultará tras el horizonte hacia las 4 de la madrugada.

La noche del 12 al 13 (que, como hemos dicho, es la noche del máximo de las Perseidas), la Luna estará iluminada en un 94% y se ocultará a las 4:50. Es a partir de esta hora cuando mejor podrán verse las Perseidas, no sólo por la ausencia de Luna, sino también porque se prevé una mayor actividad.

En noches posteriores, las condiciones serán peores, pues nos acercaremos más a la fecha de Luna llena (día 15), estando ésta durante toda la noche en el cielo.

En definitiva: Por culpa de la Luna, éste no va a ser el mejor año -sino más bien todo lo contrario- para observar las Perseidas. No obstante, si queremos observarlas, podemos intentarlo, siendo una buena opción aprovechar las horas de madrugada en que se ha ocultado la Luna.
Como siempre, recomendamos buscar un sitio con el horizonte despejado, y alejado de la luz de las ciudades, y tumbarnos en el suelo mirando al firmamento. Y seguro que, como todos los años, nos sorprende algún meteorito brillante que nos deja boquiabiertos

Un saludo!

Así se vio el eclipse parcial de Luna desde Pamplona.

Como dijo ayer, con buen sentido del humor, un compañero nuestro: «Este eclipse es doble, porque tenemos el eclipse normal, y, además, las nubes eclipsan el eclipse».

Y, efectivamente, así fue. Ya desde mitad de la tarde el cielo de Pamplona se fue llenando de nubes, lo que auguraba una mala sesión de observación del eclipse.

Sin embargo, no fue así. La velada en el parque de Aranzadi (donde teníamos organizada la observación, y donde instalamos una gran cantidad de telescopios para observarlo) fue muy agradable. Al lugar se acercó bastante público (aun sabedor de que las nubes no iban a permitir ver el evento), lo cual fue una buena ocasión para hablar de astronomía, intercambiar experiencias, «enredar» con los telescopios…

… E incluso hubo algunos momentos en que sí se pudo ver el eclipse.

La primera sorpresa que contemplamos en la noche fue la salida de la Luna sobre el horizonte. Aunque, por culpa de las nubes, no se apreciaba la Luna como tal, sí se veía un «resplandor extraño y sugente» entre las nubes, como se ve en esta fotografía:

Un replandor extraño. ¡Ya sale la Luna!

Más tarde, el cielo se opacó más todavía, no permitiendo percibir ni siquiera la ubicación de la Luna.

Sin embargo, gracias a las nuevas tecnologías, y a que la Agrupación había llevado una pantalla grande para proyectar la Luna en vivo, tuvimos la ocasión de ver el eclipse en tiempo real desde otros lugares del mundo a través de internet. Y, así, estuvimos viendo el eclipse transmitido en directo desde lugares como Croacia o Australia.

Viendo el eclipse en tiempo real.

Esa misma pantalla dio mucho juego esa noche, pues la aprovechamos también para ver fotografías, dar explicaciones y mostrar simulaciones del cielo al público allí congregado.

Pero la sorpresa mayor vendría después: coincidiendo más o menos con la hora del máximo del eclipse, las nubes que cubrían el cielo empezaron a perder opacidad, y la Luna empezó a verse a través de las mismas, momento que aprovechamos para apuntar los telescopios hacia ella.

Así, durante un rato, aunque fuera a través de una capa de nubes, pudimos contemplar el eclipse.

Contemplando el eclipse.

Una imagen del eclipse (a través de las nubes).

Pero no sólo pudimos ver el eclipse. Durante un rato se hicieron visibles también los planetas Júpiter y Saturno, y las personas congregadas pudieron contemplarlos con los telescopios, teniendo especial éxito los anillos de Saturno.

En definitiva: aunque, por culpa de las nubes, no pudimos disfrutar del eclipse de la manera en que nos hubiera gustado, la de ayer en el parque de Aranzadi fue una agradable velada astronómica en la que, gracias a las personas allí congregadas, hubo ocasión, además de contemplar el cielo, de compartir experiencias y charlar sobre astronomía en un ambiente cordial y relajado.

La Agrupación Navarra de Astronomía organiza una observación pública del eclipse de Luna en Pamplona.

La Agrupación Navarra de Astonomía-Nafarroako Astronomia Elkartea ha organizado una observación con telescopios abierta al público para observar el ECLIPSE PARCIAL DE LUNA este martes 16 de julio.

El lugar de la observación es el PARQUE DE ARANZADI (Pamplona), concretamente la zona central de mismo; donde se encuentra el hórreo, y cerca de las Piscinas de Aranzadi.

Estaremos desde las 21:30 hasta pasada la medianoche.

¡No te lo pierdas! ¡Te esperamos!

Información sobre el eclipse, AQUÍ.

Cómo observar el eclipse de Luna del 16 de julio desde Navarra.

El próximo 16 de julio va a tener lugar un ECLIPSE PARCIAL DE LUNA visible desde Navarra. A continuación te damos los datos necesarios para poder observarlo:

Los eclipses de Luna se producen cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean en el espacio de tal forma que la Tierra proyecta su sombra sobre la superficie de la Luna, de modo que vemos cómo la Luna va oscureciéndose conforme va entrando en la sombra de la Tierra.

Los eclipses de Luna pueden ser totales (cuando la Luna se sumerge entera en la sombra de la Tierra), parciales (cuando sólo una parte del disco lunar es oscurecido por la sombra), o penumbrales (cuando no es la sombra, sino únicamente la penumbra la que oscurece a la Luna).

El eclipse de este martes va a ser parcial, oscureciéndose casi el 70 % del disco lunar.

En este gráfico que mostramos a continuación, puedes ver las horas en que van a ocurrir las distintas fases del eclipse.

Importante: las horas están expresadas en Tiempo Universal. Para hallar la hora local (la de nuestros relojes), hay que sumar DOS horas.

Como puedes ver, además del oscurecimiento por la sombra, la Luna experimenta también un oscurecimiento por la penumbra de la Tierra. No obstante, en los eclipses lunares la penumbra es muy tenue (prácticamente inapreciable), resultando interesante únicamente el oscurecimiento por la sombra.

Cómo verlo desde Navarra:

La noche del eclipse, la Luna saldrá por el horizonte hacia las 19:40 (21:40 en hora del reloj). Éste será, pues, el primer fenómeno interesante (y espectacular) de la noche: la salida de la Luna llena por el horizonte. Esta aparición tendrá lugar por el horizonte sureste, y sucederá a la vez que el Sol se está poniendo en el lado opuesto del cielo (por el sudoeste), con lo cual el cielo estará todavía muy iluminado. En ese momento, veremos surgir la Luna totalmente redonda, pues, aunque ya habrá comenzado el eclipse, éste se encontrará únicamente en la fase penumbral, que, como hemos dicho, es casi imperceptible.

Recomendamos, para observar la salida de la Luna, un horizonte lo más despejado posible.

Como hemos visto en el esquema anterior, el primer contacto con la sombra va a tener lugar a las 20:01 (22:01 en hora del reloj). En este momento la Luna estará «recién salida» por el horizonte, y por lo tanto todavía a muy poca altura sobre el mismo (a sólo 3º de altura).

Más tarde -a las 21:31 (23:31 en hora del reloj), y con la Luna ya a 14º de altura sobre el horizonte-, tendrá lugar el máximo del eclipse. En este momento, la Luna tendrá casi el 70% de su disco oscurecido.

Y a partir de ahí, se invertirá el proceso: la Luna empezará a salir de la sombra de la Tierra, siendo cada vez mayor su parte iluminada, hasta que el último contacto con la sombra tenga lugar a las 22:59 (00:59 en hora del reloj), con la Luna ya a 22º de altura sobre el horizonte. En este momento la Luna recuperará su aspecto normal de Luna llena (totalmente redonda), persistiendo únicamente la casi-imperceptible fase penumbral.

Júpiter y Saturno, compañeros de la Luna:

La noche del eclipse nos ofrecerá también otro aliciente: la presencia de los planetas Júpiter y Saturno.

Ambos se encontrarán en el cielo (visibles a simple vista) a la derecha de la Luna. Júpiter -el más brillante- estará bastante alejado de ésta (a unos 40º de distancia), pero Saturno estará muy cerca (a unos 10º).

En esta imagen podemos ver la situación que tendrán ambos planetas en el momento del máximo del eclipse:

Júpiter y Saturno, visibles durante el eclipse.

Será, pues, una buena ocasión para -sobre todo si disponemos de telescopio- observar ambos planetas.


En definitiva:
En la noche del martes nos espera una magnífica velada astronómica con el vistoso fenómeno del eclipse parcial de Luna. Aunque éste no tendrá la espectacularidad de un eclipse total, resultará curioso ver en una misma noche el aspecto cambiante de la Luna. Además, no debemos perdernos, antes del eclipse, la salida de la Luna por el horizonte, que será realmente espectacular. Y, por si fuera poco, los planetas Júpiter y Saturno nos acompañarán haciendo a esta noche todavía más especial.

Júpiter y Saturno, los planetas del verano.

Este verano, los protagonistas astronómicos (con permiso de la Luna y su eclipse del 16 de julio) van a ser los planetas Júpiter y Saturno. Ambos van a estar visibles en el cielo durante todo el verano en muy buenas condiciones desde el comienzo de la noche.

Júpiter, muy brillante, en Ofiuco:

Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, tuvo el pasado 10 de junio su oposición, que es el momento en torno al cual el planeta se encuentra a la distancia mínima de la Tierra y muestra su máximo brillo y tamaño aparente. Y, aunque ahora, poco a poco, va alejándose de nosotros, va a seguir viéndose en muy buenas condiciones durante todo el verano, mostrando en el cielo un brillo muy potente.

En estas imágenes (sacadas del programa Stellarium) podemos ver cuál va a ser la posición de Júpiter en el cielo en tres fechas distintas del verano: el 1 de julio, 1 de agosto y 1 de septiembre, a las 23:00h. En los tres casos, debemos mirar hacia el horizonte sur, siendo Júpiter el astro más brillante del cielo en ese momento.

Júpiter el 1 de julio, a las 23:00h.

Júpiter el 1 de agosto, a las 23:00h.

Júpiter el 1 de septiembre, a las 23:00h.

Durante estos meses, Júpiter va a estar situado en la constelación de Ofiuco, aunque más llamativa que esta constelación es la estrella Antares (estrella rojiza perteneciente a la constelación del Escorpión), que va a estar brillando cerca de Júpiter.

Júpiter y Antares.

 

Conjunciones de Júpiter con la Luna:

Este verano vamos a poder contemplar dos conjunciones interesantes de Júpiter con la Luna:

La primera de ellas tendrá lugar el 13 de julio. En ella, la distancia visual de la Luna y Júpiter será de sólo 1,5º. En esta imagen puedes ver el aspecto de dicha conjunción:

Conjunción Luna-Júpiter el 13 de julio.

La segunda conjunción tendrá lugar el 9 de agosto, y en ella la distancia Luna-Júpiter será de 2º. En esta imagen puedes ver el aspecto de la misma:

Conjunción Luna-Júpiter el 9 de agosto.

Además de a simple vista, podemos observar Júpiter también con prismáticos o telescopio. Unos prismáticos (si son buenos y tienen el suficiente aumento) nos permiten ver los cuatro principales satélites de Júpiter (Io, Europa, Ganímedes y Calisto) muy juntitos al planeta. Y con un telescopio, además de los satélites, podremos ver las bandas nubosas de Júpiter atravesando el disco del planeta.


El planeta Saturno:

Saturno va a tener su oposición (época más favorable para su observación) el 9 de julio, de modo que todo el verano va a ser una época muy buena para observarlo.

Durante todo el verano va a estar situado en el cielo a la izquierda de Júpiter, a no mucha distancia de éste, como se ve en las tres imágenes que mostrábamos antes. Concretamente está situado en la constelación de Sagitario.

En esta fotografía realizada el 26-06-2019, vemos a ambos planetas brillando sobre el cielo de Pamplona:

Júpiter (a la derecha de la foto) y Saturno (a la izquierda) sobre el cielo de Pamplona.

El brillo de Saturno, aunque importante, es bastante inferior al de Júpiter. Además, su color no es tan blanco como el de éste, sino que tiene una tonalidad un poco parduzca.

Como curiosidad, decir que Saturno se va a ver cerca de la Luna durante el eclipse parcial de Luna que va a tener lugar el 16 de julio. En ese momento, la distancia de Saturno a la Luna será de unos 5º. Una magnífica ocasión para, mientras contemplamos el eclipse, desviar la atención (o el telescopio) hacia este planeta.

Saturno cerca de la Luna, durante el eclipse del 16 de julio.

Con un telescopio (por pequeño que sea) podemos contemplar los anillos de Saturno, siendo éstos un bonito espectáculo. Además, este año es muy favorable para observar los anillos, pues la inclinación de Saturno respecto a la Tierra es muy grande, de modo que sus anillos se nos muestran con una gran amplitud (la máxima amplitud tuvo lugar en el 2017).

Los anillos en el 2019.

En definitiva: Durante todo el verano vamos a poder contemplar a Júpiter y Saturno en el cielo en unas condiciones muy buenas. Tanto si tenemos telescopio como si no, no podemos perdernos la contemplación de estos planetas, que son los más grandes (¡Qué digo «grandes»!! Gigantes!!!) del sistema solar.

Cómo observar el eclipse de Luna del 21 de enero.

La madrugada del próximo 21 de enero va a tener lugar un eclipse total de Luna visible desde Navarra. A continuación te informamos de a qué hora transcurre cada una de las fases del eclipse.

Nota: Las horas están expresadas en Tiempo Universal. Para calcular la hora local (la de nuestros relojes), tenemos que sumar 1 hora.

Desde Navarra, vamos a poder observar el eclipse prácticamente en su totalidad. Sólamente nos perderemos el final del mismo, debido a que la Luna se pondrá por el horizonte oeste a las 07:40 h (en Tiempo Universal).  Esto significa que el «último contacto con la sombra» (letra F en el dibujo) ocurrirá estando la Luna a muy poca altura sobre el horizonte oeste (a menos de 8º de altitud), y con el cielo ya muy iluminado por la luz del amanecer; y el «ultimo contacto con la penumbra» (letra G) será imposible de ver, por tener lugar con la Luna ya bajo el horizonte.

Una cualidad especial de este eclipse es que va a tener lugar estando la Luna en fase de «Superluna». Se denomina «Superluna» a aquellas Lunas llenas que tienen lugar cerca del perigeo (mínima distancia Tierra-Luna) y por lo tanto se ven un poco más grandes que otras Lunas llenas. Debido al típico color rojo de los eclipses lunares, algunos están hablando de «Superluna de sangre» para referise a lo que se observará durante este eclipse.


Además del eclipse…

Esa misma noche, el cielo nos ofrecerá otro fenómeno astronómico muy interesante: la conjunción de los planetas Venus y Júpiter.
En el final de la noche y durante el alba, ambos planetas brillarán muy próximos entre sí (a sólo 3º de distancia), formando una bonita pareja, como se ve en esta imagen:

La conjuncón Venus-Júpiter, en el final de la noche.


En definitiva:
la madrugada del 21 de enero nos va a ofrecer dos interesantes espectáculos celestes que no nos podemos perder.
Quizás la fecha (en pleno invierno) y la hora (de madrugada) no sean las más propicias para la observación astronómica, pero, aún así, si podemos, no debemos desaprovechar la ocasión de contemplar, aunque sea un ratito, estas maravillas celestes que nos ofrece la naturaleza.

Un cordial saludo!

Éxito de la «Noche Internacional de la Luna» en Pamplona.

Ayer (20 de octubre) se celebró la International Observe the Moon Night (Noche Internacional de Observación de la Luna), evento promovido por la NASA en el que entidades científicas y educativas de todo el mundo sacan los telescopios a la calle para que el mayor número de personas contemplen la Luna, fomentando así el conocimiento, valoración y disfrute de este astro.

En Navarra, un año más (y ya es el octavo año consecutivo),  este evento ha corrido a cargo de la Agrupación Navarra de Astronomía-Nafarroako Astronomia Elkartea. Esta vez el lugar de celebración ha sido la plaza del Castillo de Pamplona, y ha consistido en una observación pública de la Luna con telescopios (abierta a todo el mundo y gratuita) con el fin de que el mayor número de personas pudiera disfrutar de la Luna.

El cartel anunciador del evento.

Y así ha sido. Ayer, durante las aproximadamente tres horas que duró el evento, cientos de personas se acercaron a los telescopios y quedaron fascinadas con la contemplación de la Luna, pudiendo observar perfectamente los detalles de su orografía: sus mares, cráteres, cordilleras…

La plaza del Castillo, abarrotada, con la Luna arriba.

Personas mirando por los telescopios.

Uno de los telescopios.

Más personas mirando por los telescopios.

En definitiva, fue una velada estupenda, en la que, además de poder observar por los telescopios, hubo ocasión de charlar sobre la Luna, escuchar las explicaciones de los miembros de la Agrupación Navarra de Astronomía… y todo ello acompañados de una buena temperatura y un ambiente nocturno muy animado.

Desde la Agrupación Navarra de Astronomía queremos agradecer a todas las personas que os acercasteis vuestra colaboración y aportación para que se llevara a cabo de una manera tan exitosa y agradable esta celebración tan especial.

Un cordial saludo!

Perseidas 2018: cómo observarlas.

Un año más, llega a nuestros cielos veraniegos la lluvia de meteoritos más famosa, y una de las más intensas, del año: las Perseidas, también conocidas como «lágrimas de San Lorenzo».

Las Perseidas se producen cuando la Tierra (en su viaje alrededor del Sol) choca con el rastro de partículas que hace años dejó en el espacio el cometa Swift Tuttle (un cometa que pasa cada 133 años).
Cuando la Tierra cruza la «nube de partículas» del cometa, muchas de estas partículas chocan con la atmósfera de la Tierra a una velocidad tan grande que se desintegran y se queman produciendo las bonitas «estrellas fugaces» que vemos en el cielo.

El paso de la Tierra por esta «nube de partículas» (y por lo tanto, la aparición de perseidas en el cielo), sucede todos los años durante un periodo de tiempo bastante largo (desde mediados de julio hasta finales de agosto), pero es en estos días cercanos al 12 de agosto cuando tiene lugar la máxima actividad y cuando debemos contemplarla.

Este año (2018) la máxima actividad está prevista que suceda entre las 20:00h del día 12 y las 08:00h del día 13 (horas en Tiempo universal). Es decir, la noche del domingo al lunes.

Este año va a ser muy favorable para observarlas, por dos motivos: Por un lado, porque el máximo sucede cuando aquí es de noche, y por lo tanto, cuando podemos verlo. Y, por otro lado, porque no nos va a molestar la luz de la Luna (es luna nueva el día 11).

Así que… no debemos perder la ocasión.

Como siempre, para observarlas, debemos ir a un sitio oscuro, lo más alejado posible de la contaminación luminosa de las ciudades, y tumbarnos en el suelo o en una hamaca mirando hacia el firmamento, pues éstas pueden aparecer en cualquier lugar del cielo.

Que veamos muchas o pocas, ya es cuestión de suerte, pero una cosa está clara: cada vez que una de ellas aparezca, será una auténtica sorpresa; un momento «mágico», maravilloso, fugaz… e irrepetible.

Bienvenidas, Perseidas!

 

 

 

 

 

Así se vio el eclipse de Luna desde el parque de Aranzadi de Pamplona:

Ayer, a primeras horas de la noche, el cielo nos ofreció uno de los espectáculos nocturnos más bonitos que podemos contemplar: un eclipse total de Luna.

Cientos de personas acudieron al parque de Aranzadi (Pamplona) para verlo, acompañados por los miembros de la Agrupación Navarra de Astronomía que instalaron ahí varios telescopios a disposición del público.

El lugar era muy favorable para ver el eclipse, tanto por la ausencia de edificios, como por la moderada iluminación del entorno, además de tratarse de un bonito lugar de estilo campestre.

La salida de la Luna por el horizonte estaba prevista a las 21:30h, pero hubo que esperar un rato, para que cogiera altura, para poder verla. Pero el ambiente era tan bueno en el parque (con cientos de personas entusiasmadas, muchas de ellas tumbadas en la hierba, esperando a ver el evento), que a nadie le importó esperar.

Esperando el eclipse, en la hierba.

Por fin, a las 22:10h aproximadamente, a muy poca altura sobre el horizonte, y muy, muy débil, empezó a verse un tenue disco apenas perceptible, que era la Luna. El motivo de que estuviera tan débil es que en ese momento ya se encontraba totalmente eclipsada por la sombra de la Tierra.
La verdad es que fue un mérito enorme verla en ese momento, pues se encontraba a sólo 6º de altura sobre el horizonte.

Un poco más tarde, conforme pasaban los minutos, la Luna fue cogiendo altura y pasó a verse cada vez mejor; mucho más brillante, con el característico color rojo de los eclipses, y espectacular.

La Luna, en el parque de Aranzadi, eclipsada.

Así, durante mucho rato, todas las personas allí congregadas pudimos disfrutar con emoción del espectáculo de la Luna roja, realmente fascinante y espectacular.

Pero, además, el cielo nos hizo otro regalo: cerca de la Luna (debajo de ella) brillaba muy potente el planeta Marte. Estos días Marte se encuentra más cerca de la Tierra y más brillante que lo habitual, brillando en el cielo con un potente color rojo; curiosamente, el mismo color de la Luna eclipsada.

La Luna (eclipsada) y Marte.

Como hemos dicho, la Agrupación Navarra de Astronomía había instalado ahí varios telescopios a disposición del público. Así que fueron muchas las personas que pudieron contemplar la Luna con telescopio. Y no sólo la Luna, sino también el planeta Marte, y también Saturno, al que se le veían perfectamente los anillos.

Observando con telescopio.

La fase de totalidad del eclipse duró hasta las 23:13h, momento en el cual la Luna empezó a retirarse de la sombra de la Tierra. El borde izquierdo de la Luna empezó a iluminarse, y, así, en los siguientes minutos (durante más de una hora), la parte iluminada fue creciendo poco a poco.

Momento en que termina la totalidad y el lado izquierdo de la Luna empieza a iluminarse.

La zona iluminada va creciendo.

Así, pasada la medianoche, la Luna adquirió su aspecto «normal», redondo, de Luna llena, y (salvo por la fase penumbral que aún persistía, pero que es casi imperceptible) pudimos dar por concluído el eclipse.

En definitiva, la de ayer fue una velada excepcional. Los cientos de personas que nos reunimos en el parque de Aranzadi contemplamos el eclipse con auténtica fascinación y en un ambiente magnífico. La temperatura era buena… el entorno era bonito… y la alegría y la emoción de las personas durante la contemplación del eclipse era palpable. Tanto es así, que no faltaron incluso los cantos y la música en vivo que contribuyeron a dar más alegría, si cabe, a la cósmica velada.

Un eclipse total… TOTAL!!!

¡GRACIAS POR VENIR!
😀  😀  😀