Cómo observar la ocultación de Venus por la Luna el 19 de junio:

Este viernes (19 de junio) va a tener lugar un fenómeno astronómico muy poco frecuente: la ocultación de un planeta por la Luna. En esta ocasión, el planeta ocultado va a ser Venus.

Aunque tanto la Luna como Venus son, generalmente, astros muy brillantes, en esta ocasión la ocultación va a tener lugar de día, con lo cual para observarlos harán falta unos prismáticos o un telescopio.

Éstos son los datos de este fenómeno para Navarra:

Ocultación:

La ocultación de Venus tras la Luna tendrá lugar a las 7:30 en Tiempo Universal, que son las 9:30 en nuestros relojes. En ese momento, el Sol estará situado a una altura de unos 30º sobre el horizonte, y la Luna estará situada más elevada que éste (a 44º sobre el horizonte) y a su derecha, tal como se ve en esta imagen:

El Sol, en el centro de la imagen, y la Luna no muy lejos de él.

La distancia angular entre la Luna y el Sol será de 22º (que es un poco más que la distancia que ocupa en el cielo nuestra mano abierta con el brazo estirado) de modo que la presencia del Sol nos puede molestar para observarla. Para evitar eso, es recomendable situarse en algún lugar en que algún elemento (por ejemplo, un edificio) nos tape al Sol.

La Luna será difícil de localizar, pues estará en una fase menguante muy, muy fina (a sólo dos días de la Luna nueva), siendo imperceptible a simple vista. Para verla, tendremos que usar unos prismáticos o telescopio.

Una vez localizada, con los prismáticos, o, mejor, con telescopio, veremos, junto a ella, al planeta Venus. En esta imagen vemos cómo estará situado instantes antes de su desaparición tras el borde de la Luna, tal como se vería con un telescopio. Como se ve, Venus presenta, al igual que la Luna, una fina fase.

La Luna (con una fase muy fina) y, debajo de ella, el planeta Venus, a punto de ser ocultado por ésta.

La reaparición:

En los minutos siguientes, Venus estará oculto detrás de la Luna, hasta que se produzca su reaparición. La reaparición tendrá lugar a las 8:17 en Tiempo Universal, que son las 10:17 en nuestros relojes.

A esta hora, el Sol estará situado a 40º sobre el horizonte, y la Luna a 52º, tal como se ve en esta imagen:

El Sol y la Luna, a las 10:17.

En la siguiente imagen vemos cómo se observará la reaparición con un telescopio. Como se ve, la reaparición de Venus se produce por el borde oscuro de la Luna.

Venus reapareciendo por el borde oscuro de la Luna.

En definitiva: aunque, por transcurrir a plena luz del día, este fenómeno no va a ser todo lo espectacular que desearíamos, la ocultación de un planeta por la Luna es algo muy excepcional, así que va a merecer la pena echarle un vistazo con unos prismáticos o, mejor, con un telescopio.

 

Cómo observar la conjunción Venus-Mercurio estos días al atardecer:

Los atardeceres de finales de mayo van a ser muy interesantes desde el punto de vista astronómico, pues, cerca del brillantísimo Venus, vamos a poder contemplar el planeta Mercurio, estando ambos planetas muy próximos entre sí los días 21 y 22.

Los últimos días de Venus:

Quienes observamos el cielo, llevamos ya varios meses (desde otoño del año pasado) contemplando el planeta Venus, con su potentísimo brillo, en los cielos del atardecer y comienzo de la noche.

Pues bien, estos días en que nos encontramos (finales de mayo) van a ser los últimos en que podamos verlo en esta posición. El 3 de junio va a tener lugar su conjunción con el Sol, por lo que no podremos verlo; y en las posteriores semanas (y meses) pasará a verse en los cielos previos al amanecer.

Buenísima ocasión para ver Mercurio:

Como se sabe, Mercurio, debido a su cercanía al Sol, es un planeta difícil de observar. Sólo se observa en unas fechas determinadas -cuando visualmente se encuentra más alejado del Sol-, inmerso en la luz del ocaso o del alba.

Pues bien, estos días en que nos encontramos (finales de mayo) son unos de esos días propicios para observarlo. Concretamente debemos mirar, aproximadamente una hora después de la puesta de Sol, hacia el horizonte oeste, y ahí lo veremos; a poca altura sobre el horizonte, e inmerso en la luz del crepúsculo, pero perfectamente visible a simple vista.

La conjunción Venus-Mercurio:

Como hemos visto, tanto Venus como Mercurio son visibles estos días sobre el horizonte oeste tras la puesta de sol. Pero lo más interesante va a tener lugar los día 21 y 22: estos días ambos planetas se van a ver muy próximos entre sí (en conjunción).

A continuación te mostramos cuál va a ser la posición de ambos planetas en distintos días. Las imágenes (obtenidas con el programa Stellarium) muestran el aspecto del cielo cada día a las 22:10 h, pero podemos observarlo desde unos minutos antes, y, mejor aún, unos minutos después de esa hora.


Día 20 (miércoles):

Contemplamos al brillantísimo Venus, y, debajo de él, a Mercurio (mucho más débil):

 

Día 21 (jueves):

Vemos ambos planetas muy próximos entre sí (conjunción), con Mercurio situado debajo de Venus:

 

Día 22 (viernes):

Hoy es la mínima distancia entre ambos planetas (1,3º). Y, por primera vez, Mercurio está situado más alto que Venus.

 

Día 23 (sábado):

Mercurio sigue su carrera ascendente, y Venus su carrera descendente. Vemos a Mercurio encima de Venus.

(Por cierto, la Luna, en una fase finísima, se encuentra debajo de ellos, pero casi imperceptible).

 

Día 24 (domingo):

La Luna ha ganado altura respecto al día anterior, situándose encima de Venus y Mercurio. Aunque en esta imagen aparece redonda, tiene una fase muy, muy fina.

 

Día 25 (lunes):

La Luna ha ganado más altura. Su aspecto es el de un creciente muy fino.

 

Día 27 (miércoles):

Dos días después, la Luna ya está más alta y en una fase mayor. Entretanto, Mercurio está bien situado, pero Venus está muy bajo e inmerso en la luz del crepúsculo.

 

Día 30 (sábado):

Mercurio sigue viéndose muy bien (ha ido ganando altura respecto a días anteriores), pero no vemos a Venus, por encontrarse muy cerca del Sol.

 

Día 4 de junio (jueves):

Hoy es el día en que Mercurio se ve más alejado del Sol (máxima elongación), pero su brillo ha disminuído, de modo que se ve peor que a finales de mayo. Todavía será visible en los próximos días, pero empeorando día a día.

Venus tuvo su conjunción con el Sol ayer, de modo que es totalmente invisible.

En definitiva:  si dispones de un cielo limpio y un horizonte oeste sin obstáculos, te recomendamos observar estos fenómenos. Especialmente, la conjunción Venus-Mercurio de los días 21 y 22; y, el día 24, el bonito trío formado con la Luna.

Y, si nunca has contemplado el planeta Mercurio (por la dificultad que tiene habitualmente el observarlo)… ¡ésta es tu oportunidad!  Pues, tomando como referencia al brillantísimo Venus, te será muy fácil encontrarlo.

Te deseamos felices atardeceres!

Cómo observar la conjunción Venus-Pléyades estos días:

En estos días en los que la mayoría de los ciudadanos debemos permanecer confinados en nuestras casas, existen pocas posibilidades de contemplar el cielo. No obstante, vamos a informarte de un bonito fenómeno astronómico que va a poder verse estos días en el comienzo de la noche… por si tienes una ventana que te permita ver el cielo en dirección oeste. Se trata de la conjunción del planeta Venus con el cúmulo estelar de las Pléyades.

¿Qué es una conjunción?

En astronomía, cuando dos astros se observan en el cielo muy cercanos entre sí, decimos que esos astros están en conjunción.

Son bastante frecuentes las conjunciónes de la Luna con algún planeta (conjunción Luna-Júpiter, conjunción Luna-Saturno…), o entre dos planetas (por ejemplo, conjunción Venus-Júpiter…).

Estos fenómenos, visibles a simple vista, suelen ser muy vistosos.

Conjunción de la Luna con Júpiter el 03-10-2019.

 

La conjunción Venus-Pléyades de estos días:

Estos días (comienzos de abril) está teniendo lugar una de estas conjunciones. Pero, en esta ocasión, los dos astros protagonistas son un planeta (Venus) y un brillante cúmulo de estrellas (las Pléyades).

El fenómeno se puede ver a simple vista, aunque, si observamos desde la ciudad, será mejor que utilicemos unos prismáticos.

El planeta Venus:

Estos días, el planeta Venus está brillando de manera muy intensa en el cielo del atardecer y en el comienzo de la noche, sobre el horizonte oeste. Con un brillo muy superior al de cualquier estrella, es muy difícil que nos pase desapercibido si miramos al cielo. Un auténtico lucero en el cielo del atardecer.

Venus, muy brillante en el cielo de Pamplona el pasado mes de febrero.

Pues bien, estos días, Venus se encuentra situado en la constelación de Tauro… y es en esta constelación donde se ubica el cúmulo de las Pléyades; coprotagonista de la conjunción de estos días.

¿Qué son las Pléyades?

La Pléyades (como informábamos AQUÍ) son un cúmulo de estrellas visible a simple vista, en el cielo de invierno y primavera, en la constelación de Tauro. Formado por centenares de estrellas, a simple vista tiene el aspecto de un «montoncito de estrellas». Según la agudeza visual de cada persona, se pueden distinguir a simple vista 5, 6, 7 estrellas… o simplemente un «borroncillo» brillante.

Las Pléyades fotografiadas con un telescopio.


Así se verá la conjunción Venus-Pléyades:

Como decimos, estos días Venus está situado en la constelación de Tauro. En estas últimas semanas, cada día se ha ido acercando poco a poco al cúmulo de las Pléyades.

El máximo acercamiento va a suceder este viernes (día 3). Este día, Venus pasará literalmente por delante de las Pléyades.

A continuación, te mostramos la posición Venus-Pléyades tal como se verán en el comienzo de la noche (hacia las 22:00) el jueves, viernes y el sábado:

En esta primera imagen, vemos la posición de Venus respecto a las Pléyades el jueves día 2:

Venus (el más brillante, en el centro de la imagen), casi «tocando» a las Pléyades (el montoncito de estrellas sobre él).

La misma imagen, vista con unos prismáticos.

 

A continuación vemos cuál será la situación el viernes día 3, día en que tiene lugar el máximo acercamiento. Como ves, Venus, no sólo se va a acercar mucho a las Pléyades, sino que va a pasar por delante de ellas:

Venus, el viernes, situado delante de las Pléyades.

La misma imagen, vista con prismáticos.

 

Y a continuación vemos cuál será la situación el sábado día 4. Tras el máximo acercamiento del viernes, Venus ya se habrá alejado un poco de las Pléyades, situándose encima de éstas, aunque todavía estando a poca distancia:

Venus, el sábado, encima de las Pléyades (aún casi tocándolas).

La misma imagen, con prismáticos.

 

Y en los siguiente días, Venus y las Pléyades irán separándose cada vez más, y podremos dar por terminada la conjunción.

Cómo observarla:

El primer requisito para verla, obviamente, es disponer de una ventana o balcón que nos permita ver el cielo en dirección oeste.

Si es así, no vamos a tener ninguna dificultad en encontrar a Venus, pues, como hemos dicho, es muy brillante; siendo visible incluso cuando no se ha hecho de noche del todo.

La Pléyades son mucho más débiles que Venus, pero, aún así, no deberíamos tener ningún problema para distinguirlas, si miramos a Venus, pues estarán situadas junto a él. No obstante, si estamos en una ciudad, es posible que la contaminación lumínica no nos permita distinguirlas a simple vista. En tal caso, lo recomendable es mirarlas con unos prismáticos.

En cualquier caso, los prismáticos son la mejor herramienta para observar este fenómeno. A través de ellos es como esta conjunción se va a ver de una manera realmente llamativa y bella.

Una sorpresa más!! La Estación Espacial Internacional, visible cerca de Venus:

Al fenómeno de la conjunción (ya de por sí interesante), se va a unir otro: se da la coincidencia de que, tanto el viernes como el sábado, la Estación Espacial Internacional va a ser visible desde Navarra pasando, visualmente hablando, muy cerca de Venus.

Su aspecto será como un punto de luz muy brillante (con un brillo muy superior al de cualquier estrella, aunque no tanto como el de Venus) moviéndose en línea recta por el cielo.

La Estación Espacial Internacional surcando el cielo de Pamplona el 05-08-2018.

El viernes día 3, para verla, tenemos que mirar hacia Venus a las 22:37.  La veremos aparecer debajo de Venus, y pasará muy cerca de él (a su izquierda) a las 22:38.

El sábado día 4, la Estación Espacial volverá a pasar cerca de Venus, pero en esta ocasión debemos mirar a las 21:50. La Estación pasará a la derecha de Venus hacia las 21:51.

En conclusión:

Aunque en estos días de confinamiento domiciliario nos resulte más difícil mirar el cielo, el firmamento sigue ofreciéndonos fenómenos interesantes, algunos observables desde casa.

Así que, si tienes una ventana o balcón con vistas al oeste, no puedes perderte la bonita conjunción Venus-Pléyades de estos días, así como los pasos de la Estación Espacial Internacional cerca de ella.

…Una muestra de que el Universo continúa funcionando estos días… y nos está esperando ahí fuera con sus múltiples maravillas.

Un cordial saludo!

 

Cómo observar el tránsito de Mercurio del 11 de noviembre.

El próximo 11 de noviembre (lunes) va a tener lugar un fenómeno astronómico muy peculiar: el tránsito del planeta Mercurio por delante del Sol. A continuación te explicamos cómo observar este fenómeno:

¿Qué es un tránsito?

Se denomina tránsito al fenómeno astronómico en el que el Sol, un planeta y la Tierra se encuentran perfectamente alineados en el espacio, de modo que desde la Tierra vemos al planeta pasar por delante del disco solar.

Como es lógico, los únicos planetas que pueden experimentar tránsitos son aquellos que pueden situarse alguna vez entre el Sol y la Tierra: es decir, los planetas Mercurio y Venus.

Tanto los tránsitos de Mercurio como los de Venus son muy infrecuentes. Para hacernos una idea, en este siglo van a ocurrir sólamente 14 tránsitos de Mercurio. Y los tránsitos de Venus todavía son más infrecuentes, pues sólo van a acontecer 18 …en todo el milenio!!

El tránsito de Mercurio del 11 de noviembre:

Como decimos, este lunes, día 11, va a tener lugar un tránsito del planeta Mercurio. Debido a lo infrecuente de este tipo de fenómenos, los aficionados no debemos perder la ocasión de observarlo, pues, si bien es cierto que el anterior tránsito de Mercurio tuvo lugar hace pocos años (en el 2016), el siguiente que podamos ver no sucederá hasta el año 2032.

Este lunes, pues, no debemos desaprovechar la ocasión de ver al pequeño planeta Mercurio atravesando el disco solar.

¿Cómo se verá el tránsito?

Durante el rato que dure el tránsito, Mercurio se verá como un diminuto disco de color negro intenso que irá atravesando lentamente la brillante superficie del Sol. Para verlo, es necesario utilizar telescopio, pues el tamaño aparente del planeta es demasiado pequeño como para verse a simple vista.
Y, obviamente, para mirar por el telescopio hacia el Sol deberemos utilizar un filtro solar. Nunca nos cansaremos de decir que nunca se debe mirar al Sol sin utilizar un filtro adecuado, pues, de lo contrario, la potente luminosidad del Sol podría provocarnos graves lesiones oculares, e incluso ceguera.

Otra opción, si no disponemos de filtro, es proyectar la imagen del Sol, a través del telescopio, en una pantalla.

Mercurio, como un diminuto círculito negro atravesando el Sol.

El horario del tránsito:

El tránsito del día 11 tendrá una duración total de 5 horas y media. Éste es el tiempo que tardará Mercurio en atravesar el disco solar. No obstante, desde Navarra no podremos observarlo en toda su duración. Veremos el comienzo del tránsito, y la mayor parte del mismo, pero no el final, porque el Sol se pondrá por el horizonte antes de que termine. El fenómeno será visible en Navarra durante 4 horas y 10 minutos.

A continuación puedes ver a qué horas transcurrirán las distintas fases del tránsito. En el dibujo que te mostramos, el disco amarillo es el Sol, y el punto negro es Mercurio. (Nota: el tamaño de Mercurio está exagerado para una mejor visualización. En la realidad se ve mucho más pequeño).

Las horas que te mostramos están calculadas para Pamplona (éstas pueden diferir unos pocos segundos respecto a otros lugares de la Tierra), y están expresadas en HORA LOCAL (es decir, en la hora de nuestros relojes):

A) Primer contacto:  13h 35m 32s.

B) Segundo contacto: 
13h 37m 13s.

C) Mitad del tránsito:  17h 19m 37s.

EL SOL SE PONE (EN PAMPLONA) A LAS 17h 45m.

D) Tercer contacto (invisible desde Navarra):  19h 02m 17s.

E) Cuarto contacto (invisible desde Navarra):  19h 03m 58s.

 

Aunque el dibujo que hemos mostrado es correcto (es decir, la trayectoria de Mercurio por el disco solar es una línea recta), hay que tener en cuenta que, durante el tiempo en que dure el fenómeno, la inclinación del Sol respecto a nuestro horizonte irá variando, de modo que la trayectoria que realmente veremos de Mercurio por delante del Sol no será una recta, sino una curva.

En este dibujo te mostramos cómo se verá la trayectoria de Mercurio desde Navarra teniendo en cuenta dicha variación en la inclinación del Sol:

La trayectoria de Mercurio por el disco solar, tal como la veremos desde Navarra.

 

Desde la Agrupación Navarra de Astronomía-Nafarroako Astronomia Elkartea te animamos a observar este fenómeno tan especial.  Si no posees un telescopio adecuado, no te preocupes. Puedes venir con nosotros al campus de la Universidad Pública de Navarra, donde colocaremos varios telescopios (información AQUÍ). Resultará muy emocionante contemplar al planeta Mercurio con el aspecto de un punto negro, muy negro, destacando de manera llamativa sobre la superficie del Sol.

¡No te lo pierdas!

Así celebramos la Noche Internacional de la Luna en Larraga:

Un año más (y es el noveno consecutivo), la Agrupación Navarra de Astronomía-Nafarroako Astronomia Elkartea ha celebrado la International Observe the Moon Night (Noche Internacional de Observación de la Luna) sacando los telescopios a la calle para mostrar la Luna a todo el público que quisiera contemplarla.

Este año, el lugar de celebración ha sido la localidad de Larraga, y la experiencia ha sido magnífica.

Con los telescopios instalados por la Agrupación, el público asistente pudo contemplar, además de a la Luna, otros astros interesantes, como el planeta Júpiter, con sus satélites, así como el planeta Saturno, que en ese momento brillaba en el cielo muy cerca de la Luna (a poco más de 1º de distancia angular), y cuyos anillos, visibles a través del telescopio, fascinaron, como siempre, a quienes los contemplaron.

Pero la principal protagonista fue la Luna. Ésta se encontraba en cuarto creciente, y a todo el mundo le gustó/sorprendió ver los cráteres, los mares, las cordilleras… a través del telescopio. Y todo ello con las amenas explicaciones que daban los miembros de la Agrupación Navarra de Astronomía.

Por cierto, después de ver la Luna y los planetas, también hubo tiempo de ver algunos otros astros; esta vez mucho más lejanos: concretamente la estrella doble Albireo, y la galaxia de Andrómeda.

Y se me olvidaba comentarlo: en el comienzo de la noche también pudimos contemplar la Estación Espacial Internacional, que durante unos minutos surcó el cielo para el deleite de los allí presentes.

En definitiva: un año más, hemos celebrado con éxito la Noche Internacional de Observación de la Luna. Este año hemos estado muy agusto, gracias a los muchos astros observados, pero sobre todo gracias a la magnífica acogida y la alta participación del público, que, con su interés y entusiasmo, ha hecho de ésta una noche de observación muy agradable y divertida.

Un momento de la observación.

Cómo observar las Perseidas 2019.

Estamos en agosto, y, un año más, llega a nuestros cielos la lluvia de meteoritos más famosa: las Perseidas, también conocidas como «lágrimas de San Lorenzo».

Las Perseidas se producen cuando la Tierra (en su viaje alrededor del Sol) choca con el rastro de partículas que hace años dejó en el espacio el cometa Swift Tuttle. Cuando estas partículas chocan con la atmósfera de la Tierra, se desintegran produciendo en el cielo el bonito fenómeno de las «estrellas fugaces» (que, como vemos, no son estrellas).

Las Perseidas tienen un periodo de actividad bastante largo (desde mediado de julio hasta finales de agosto), pero es en torno al 12 de agosto cuando tienen la máxima actividad.

Este año (2019), la máxima actividad se prevé para la madrugada del día 13. Es decir, la noche del 12 al 13 (noche del lunes al martes).

En el máximo de las Perseidas, con un cielo en buenas condiciones, pueden llegar a verse en torno a 100 meteoritos por hora.

De todas formas, este año las condiciones de visibilidad van a ser malas, pues un elemento va a dificultar enormemente su visión: la Luna.

Como se sabe, cuando la Luna está en fase llena (o próxima a ella), ésta ilumina de manera muy potente el cielo, impidiendo ver los astros más débiles; entre ellos, los meteoritos. Este año, la Luna va a estar en fase llena el 15 de agosto, y la noche del máximo de las Perseidas (del 12 al 13) estará iluminada nada menos que en un 94%. Con el cielo tan iluminado, la mayor parte de los meteoritos que caigan en estas noches pasarán inadvertidos, pudiéndose ver sólo los más brillantes.

Por este motivo, si este año queremos ver perseidas, es recomendable que salgamos a verlas unas noches antes del máximo, cuando la Luna tenga una fase todavía no tan grande, y por lo tanto ilumine un poco menos el cielo.

La noche del 10 al 11, la Luna estará iluminada en un 81%. Es mucha luz para la contemplación de meteoritos, pero podemos esperar a que la Luna se oculte para contemplarlos. Esta noche, la Luna se oculta (en Navarra) a las 3:10 de la madrugada.

La noche del 11 al 12, la Luna habrá aumentado su fase; estando iluminada en un 88%. Esta noche, ésta se ocultará tras el horizonte hacia las 4 de la madrugada.

La noche del 12 al 13 (que, como hemos dicho, es la noche del máximo de las Perseidas), la Luna estará iluminada en un 94% y se ocultará a las 4:50. Es a partir de esta hora cuando mejor podrán verse las Perseidas, no sólo por la ausencia de Luna, sino también porque se prevé una mayor actividad.

En noches posteriores, las condiciones serán peores, pues nos acercaremos más a la fecha de Luna llena (día 15), estando ésta durante toda la noche en el cielo.

En definitiva: Por culpa de la Luna, éste no va a ser el mejor año -sino más bien todo lo contrario- para observar las Perseidas. No obstante, si queremos observarlas, podemos intentarlo, siendo una buena opción aprovechar las horas de madrugada en que se ha ocultado la Luna.
Como siempre, recomendamos buscar un sitio con el horizonte despejado, y alejado de la luz de las ciudades, y tumbarnos en el suelo mirando al firmamento. Y seguro que, como todos los años, nos sorprende algún meteorito brillante que nos deja boquiabiertos

Un saludo!

Así se vio el eclipse parcial de Luna desde Pamplona.

Como dijo ayer, con buen sentido del humor, un compañero nuestro: «Este eclipse es doble, porque tenemos el eclipse normal, y, además, las nubes eclipsan el eclipse».

Y, efectivamente, así fue. Ya desde mitad de la tarde el cielo de Pamplona se fue llenando de nubes, lo que auguraba una mala sesión de observación del eclipse.

Sin embargo, no fue así. La velada en el parque de Aranzadi (donde teníamos organizada la observación, y donde instalamos una gran cantidad de telescopios para observarlo) fue muy agradable. Al lugar se acercó bastante público (aun sabedor de que las nubes no iban a permitir ver el evento), lo cual fue una buena ocasión para hablar de astronomía, intercambiar experiencias, «enredar» con los telescopios…

… E incluso hubo algunos momentos en que sí se pudo ver el eclipse.

La primera sorpresa que contemplamos en la noche fue la salida de la Luna sobre el horizonte. Aunque, por culpa de las nubes, no se apreciaba la Luna como tal, sí se veía un «resplandor extraño y sugente» entre las nubes, como se ve en esta fotografía:

Un replandor extraño. ¡Ya sale la Luna!

Más tarde, el cielo se opacó más todavía, no permitiendo percibir ni siquiera la ubicación de la Luna.

Sin embargo, gracias a las nuevas tecnologías, y a que la Agrupación había llevado una pantalla grande para proyectar la Luna en vivo, tuvimos la ocasión de ver el eclipse en tiempo real desde otros lugares del mundo a través de internet. Y, así, estuvimos viendo el eclipse transmitido en directo desde lugares como Croacia o Australia.

Viendo el eclipse en tiempo real.

Esa misma pantalla dio mucho juego esa noche, pues la aprovechamos también para ver fotografías, dar explicaciones y mostrar simulaciones del cielo al público allí congregado.

Pero la sorpresa mayor vendría después: coincidiendo más o menos con la hora del máximo del eclipse, las nubes que cubrían el cielo empezaron a perder opacidad, y la Luna empezó a verse a través de las mismas, momento que aprovechamos para apuntar los telescopios hacia ella.

Así, durante un rato, aunque fuera a través de una capa de nubes, pudimos contemplar el eclipse.

Contemplando el eclipse.

Una imagen del eclipse (a través de las nubes).

Pero no sólo pudimos ver el eclipse. Durante un rato se hicieron visibles también los planetas Júpiter y Saturno, y las personas congregadas pudieron contemplarlos con los telescopios, teniendo especial éxito los anillos de Saturno.

En definitiva: aunque, por culpa de las nubes, no pudimos disfrutar del eclipse de la manera en que nos hubiera gustado, la de ayer en el parque de Aranzadi fue una agradable velada astronómica en la que, gracias a las personas allí congregadas, hubo ocasión, además de contemplar el cielo, de compartir experiencias y charlar sobre astronomía en un ambiente cordial y relajado.

La Agrupación Navarra de Astronomía organiza una observación pública del eclipse de Luna en Pamplona.

La Agrupación Navarra de Astonomía-Nafarroako Astronomia Elkartea ha organizado una observación con telescopios abierta al público para observar el ECLIPSE PARCIAL DE LUNA este martes 16 de julio.

El lugar de la observación es el PARQUE DE ARANZADI (Pamplona), concretamente la zona central de mismo; donde se encuentra el hórreo, y cerca de las Piscinas de Aranzadi.

Estaremos desde las 21:30 hasta pasada la medianoche.

¡No te lo pierdas! ¡Te esperamos!

Información sobre el eclipse, AQUÍ.

Cómo observar el eclipse de Luna del 16 de julio desde Navarra.

El próximo 16 de julio va a tener lugar un ECLIPSE PARCIAL DE LUNA visible desde Navarra. A continuación te damos los datos necesarios para poder observarlo:

Los eclipses de Luna se producen cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean en el espacio de tal forma que la Tierra proyecta su sombra sobre la superficie de la Luna, de modo que vemos cómo la Luna va oscureciéndose conforme va entrando en la sombra de la Tierra.

Los eclipses de Luna pueden ser totales (cuando la Luna se sumerge entera en la sombra de la Tierra), parciales (cuando sólo una parte del disco lunar es oscurecido por la sombra), o penumbrales (cuando no es la sombra, sino únicamente la penumbra la que oscurece a la Luna).

El eclipse de este martes va a ser parcial, oscureciéndose casi el 70 % del disco lunar.

En este gráfico que mostramos a continuación, puedes ver las horas en que van a ocurrir las distintas fases del eclipse.

Importante: las horas están expresadas en Tiempo Universal. Para hallar la hora local (la de nuestros relojes), hay que sumar DOS horas.

Como puedes ver, además del oscurecimiento por la sombra, la Luna experimenta también un oscurecimiento por la penumbra de la Tierra. No obstante, en los eclipses lunares la penumbra es muy tenue (prácticamente inapreciable), resultando interesante únicamente el oscurecimiento por la sombra.

Cómo verlo desde Navarra:

La noche del eclipse, la Luna saldrá por el horizonte hacia las 19:40 (21:40 en hora del reloj). Éste será, pues, el primer fenómeno interesante (y espectacular) de la noche: la salida de la Luna llena por el horizonte. Esta aparición tendrá lugar por el horizonte sureste, y sucederá a la vez que el Sol se está poniendo en el lado opuesto del cielo (por el sudoeste), con lo cual el cielo estará todavía muy iluminado. En ese momento, veremos surgir la Luna totalmente redonda, pues, aunque ya habrá comenzado el eclipse, éste se encontrará únicamente en la fase penumbral, que, como hemos dicho, es casi imperceptible.

Recomendamos, para observar la salida de la Luna, un horizonte lo más despejado posible.

Como hemos visto en el esquema anterior, el primer contacto con la sombra va a tener lugar a las 20:01 (22:01 en hora del reloj). En este momento la Luna estará «recién salida» por el horizonte, y por lo tanto todavía a muy poca altura sobre el mismo (a sólo 3º de altura).

Más tarde -a las 21:31 (23:31 en hora del reloj), y con la Luna ya a 14º de altura sobre el horizonte-, tendrá lugar el máximo del eclipse. En este momento, la Luna tendrá casi el 70% de su disco oscurecido.

Y a partir de ahí, se invertirá el proceso: la Luna empezará a salir de la sombra de la Tierra, siendo cada vez mayor su parte iluminada, hasta que el último contacto con la sombra tenga lugar a las 22:59 (00:59 en hora del reloj), con la Luna ya a 22º de altura sobre el horizonte. En este momento la Luna recuperará su aspecto normal de Luna llena (totalmente redonda), persistiendo únicamente la casi-imperceptible fase penumbral.

Júpiter y Saturno, compañeros de la Luna:

La noche del eclipse nos ofrecerá también otro aliciente: la presencia de los planetas Júpiter y Saturno.

Ambos se encontrarán en el cielo (visibles a simple vista) a la derecha de la Luna. Júpiter -el más brillante- estará bastante alejado de ésta (a unos 40º de distancia), pero Saturno estará muy cerca (a unos 10º).

En esta imagen podemos ver la situación que tendrán ambos planetas en el momento del máximo del eclipse:

Júpiter y Saturno, visibles durante el eclipse.

Será, pues, una buena ocasión para -sobre todo si disponemos de telescopio- observar ambos planetas.


En definitiva:
En la noche del martes nos espera una magnífica velada astronómica con el vistoso fenómeno del eclipse parcial de Luna. Aunque éste no tendrá la espectacularidad de un eclipse total, resultará curioso ver en una misma noche el aspecto cambiante de la Luna. Además, no debemos perdernos, antes del eclipse, la salida de la Luna por el horizonte, que será realmente espectacular. Y, por si fuera poco, los planetas Júpiter y Saturno nos acompañarán haciendo a esta noche todavía más especial.

Júpiter y Saturno, los planetas del verano.

Este verano, los protagonistas astronómicos (con permiso de la Luna y su eclipse del 16 de julio) van a ser los planetas Júpiter y Saturno. Ambos van a estar visibles en el cielo durante todo el verano en muy buenas condiciones desde el comienzo de la noche.

Júpiter, muy brillante, en Ofiuco:

Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, tuvo el pasado 10 de junio su oposición, que es el momento en torno al cual el planeta se encuentra a la distancia mínima de la Tierra y muestra su máximo brillo y tamaño aparente. Y, aunque ahora, poco a poco, va alejándose de nosotros, va a seguir viéndose en muy buenas condiciones durante todo el verano, mostrando en el cielo un brillo muy potente.

En estas imágenes (sacadas del programa Stellarium) podemos ver cuál va a ser la posición de Júpiter en el cielo en tres fechas distintas del verano: el 1 de julio, 1 de agosto y 1 de septiembre, a las 23:00h. En los tres casos, debemos mirar hacia el horizonte sur, siendo Júpiter el astro más brillante del cielo en ese momento.

Júpiter el 1 de julio, a las 23:00h.

Júpiter el 1 de agosto, a las 23:00h.

Júpiter el 1 de septiembre, a las 23:00h.

Durante estos meses, Júpiter va a estar situado en la constelación de Ofiuco, aunque más llamativa que esta constelación es la estrella Antares (estrella rojiza perteneciente a la constelación del Escorpión), que va a estar brillando cerca de Júpiter.

Júpiter y Antares.

 

Conjunciones de Júpiter con la Luna:

Este verano vamos a poder contemplar dos conjunciones interesantes de Júpiter con la Luna:

La primera de ellas tendrá lugar el 13 de julio. En ella, la distancia visual de la Luna y Júpiter será de sólo 1,5º. En esta imagen puedes ver el aspecto de dicha conjunción:

Conjunción Luna-Júpiter el 13 de julio.

La segunda conjunción tendrá lugar el 9 de agosto, y en ella la distancia Luna-Júpiter será de 2º. En esta imagen puedes ver el aspecto de la misma:

Conjunción Luna-Júpiter el 9 de agosto.

Además de a simple vista, podemos observar Júpiter también con prismáticos o telescopio. Unos prismáticos (si son buenos y tienen el suficiente aumento) nos permiten ver los cuatro principales satélites de Júpiter (Io, Europa, Ganímedes y Calisto) muy juntitos al planeta. Y con un telescopio, además de los satélites, podremos ver las bandas nubosas de Júpiter atravesando el disco del planeta.


El planeta Saturno:

Saturno va a tener su oposición (época más favorable para su observación) el 9 de julio, de modo que todo el verano va a ser una época muy buena para observarlo.

Durante todo el verano va a estar situado en el cielo a la izquierda de Júpiter, a no mucha distancia de éste, como se ve en las tres imágenes que mostrábamos antes. Concretamente está situado en la constelación de Sagitario.

En esta fotografía realizada el 26-06-2019, vemos a ambos planetas brillando sobre el cielo de Pamplona:

Júpiter (a la derecha de la foto) y Saturno (a la izquierda) sobre el cielo de Pamplona.

El brillo de Saturno, aunque importante, es bastante inferior al de Júpiter. Además, su color no es tan blanco como el de éste, sino que tiene una tonalidad un poco parduzca.

Como curiosidad, decir que Saturno se va a ver cerca de la Luna durante el eclipse parcial de Luna que va a tener lugar el 16 de julio. En ese momento, la distancia de Saturno a la Luna será de unos 5º. Una magnífica ocasión para, mientras contemplamos el eclipse, desviar la atención (o el telescopio) hacia este planeta.

Saturno cerca de la Luna, durante el eclipse del 16 de julio.

Con un telescopio (por pequeño que sea) podemos contemplar los anillos de Saturno, siendo éstos un bonito espectáculo. Además, este año es muy favorable para observar los anillos, pues la inclinación de Saturno respecto a la Tierra es muy grande, de modo que sus anillos se nos muestran con una gran amplitud (la máxima amplitud tuvo lugar en el 2017).

Los anillos en el 2019.

En definitiva: Durante todo el verano vamos a poder contemplar a Júpiter y Saturno en el cielo en unas condiciones muy buenas. Tanto si tenemos telescopio como si no, no podemos perdernos la contemplación de estos planetas, que son los más grandes (¡Qué digo «grandes»!! Gigantes!!!) del sistema solar.