Cómo observar el tránsito de Mercurio del 9 de mayo

Para poder observar el tránsito de Mercurio del próximo 9 de mayo hay que tener en cuenta varias cosas.

En primer lugar, y lo más importante, NUNCA DEBE MIRARSE DIRECTAMENTE AL SOL SIN LA PROTECCIÓN ADECUADA. Mirar al Sol sin protección, aunque sea solo un instante, causará un daño irreparable en la retina de nuestros ojos. Quizás uno esté pensando, ¡bah, es solo un momentico! NO, NO DEBE MIRARSE DIRECTAMENTE AL SOL NI SIQUERA UN INSTANTE Y MENOS AÚN A TRAVÉS DE UNOS PRISMÁTICOS O DE CUALQUIER INSTRUMENTO ÓPTICO SIN LA ADECUADA PROTECCIÓN. Nunca se insistirá suficientemente en esto. NO PUEDE USAR GAFAS DE SOL, CRISTAL OSCURECIDO, VIDRIO DE SOLDAR O CUALQUIER OTRA SOLUCIÓN SIN GARANTÍAS DE SEGURIDAD.

Es posible que conserve unas gafas de cartón con filtro solar incorporado y que usó para ver el último eclipse solar. Aunque estas gafas, si están en buen estado, proporcionan una visión segura del Sol no servirán para ver el tránsito de Mercurio, ya que el planeta es demasiado pequeño para poder distinguirlo a simple vista. Necesitamos aumentar la imagen del Sol. Se necesitaran entre 50 o 100 aumentos para ver el fenómeno.

Por la misma razón la proyección tipo “cámara oscura” como la que propusimos desde aquí para el eclipse del 20 de marzo de este año 2015 (Eclipses por un tubo) no servirá en esta ocasión

Tránsito de Mercurio el 7 de mayo de 2003. Foto de Philip Salzgeber

Tránsito de Mercurio el 7 de mayo de 2003. Foto de Philip Salzgeber

Dicho lo que no hay que hacer, vayamos con lo que sí se puede hacer para observar el tránsito

Método 1. Proyección de la imagen del Sol usando un telescopio. La imagen debe proyectarse sobre una cartulina blanca. Una segunda cartulina ajustada alrededor del telescopio proyectará una sombra sobre la primera, aumentando el contraste y facilitando la observación. Como los telescopios suelen llevar un pequeño telescopio buscador, es muy importante quitarlo para la observación y evitar que inadvertidamente nos quememos al pasar por detrás del buscador o, lo que es peor, que alguna persona desconocedora del peligro “eche un vistazo, a ver qué se ve”.

Método 2. Proyección de la imagen del sol usando unos prismáticos. Es parecido al anterior si bien la imagen que obtendremos será seguramente más pequeña y por tanto más difícil de identificar o de ver nítidamente a Mercurio. Hay que tener en cuenta que si usamos ambos tubos de los prismáticos obtendremos una imagen doble. Prácticamente imprescindible será disponer de un trípode y el adaptador para los prismáticos. A pulso va a ser muy difícil crear una imagen nítida y estable.

Aunque los métodos 1 y 2 permitirán observar el fenómeno hay que tener en cuenta que el pequeño tamaño de Mercurio juega en nuestra contra. Si la proyección no produce una imagen suficientemente grande y nítida, la observación puede resultar imposible.

Método 3. Usar un telescopio dotado de los filtros adecuados. Bien sean de mylar o vidrio aluminizado. Hay que asegurarse que las especificaciones del filtro cumplan con los requisitos para observación solar. Antes de usar estos filtros es necesario verificar que no están dañados y que efectivamente bloquean la luz (no tienen agujeritos o desgarros). Fije bien el filtro al telescopio y asegúrelo con un poco de cinta de carrocero para evitar que se desprenda accidentalmente. Los filtros pueden cambiar ligeramente la tonalidad de color del Sol.

Método 4. Acuda a las observaciones programadas por la Agrupación Navarra de Astronomía, o en su defecto por las de la agrupación de astronomía de su localidad, y disfrute del espectáculo con total seguridad y con la posibilidad de preguntar todo aquello que quiera saber.

Nosotros anunciaremos nuestras observaciones en breve.

Mercurio, el protagonista del tránsito del 9 de mayo

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Una velada galileana: la observación de Júpiter

¡Qué suerte! El viernes pasado tuvimos condiciones meteorológicas perfectas: un cielo bello muy despejado y con luz de luna que nos permitió localizar y mirar muchos astros incluso a simple vista.

Socios e invitados disfrutamos una velada astronómica que se extendió hasta medianoche. Sin duda, uno de los momentos más especiales fue la observación de la salida del gran Júpiter por el horizonte, alrededor de las 20:30. ¡Qué guapo se ve este gigante también a simple vista!

jupiter simple vista

Júpiter a simple vista en el cielo pamplonés. Foto sacada por Íñigo.

¿Y qué ocurrió al mirar a través de las lentes? Pues que tanto veteranos como aquellos que veíamos por primera vez a Júpiter a través de un telescopio, repetíamos, uno a uno, la emoción de la experiencia galileana: observar al planeta junto a cuatro de sus lunas más grandes, Ganímedes, Europa, Io y Calisto.

jupiter movil

Júpiter con sus satélites, perfectamente alineados, visto con el telescopio C8 de la Agrupación. Foto hecha por Íñigo ¡con el móvil!

Vivimos una emoción compartida, que, traducida en palabras se escuchaba más o menos así: “¡Oh, qué bonito!” “¡Qué nítido, se ven las bandas de Júpiter!”  “¡Creo estar viendo también su mancha roja!”.

Si bien el gigante gaseoso y sus lunas han sido los protagonistas, no se perdió la ocasión para observar otras maravillas como la nebulosa de Orión con su inconfundible trapecio; las fabulosas Pléyades (o siete “cabritillas” navarricas); Alcor y Mizar, que habitan en la cola de la Osa Mayor; además de descubrir, por azar, algunos otros pares más de estrellas dobles.

Sin duda, ha sido una noche bonita, compartiendo el espectáculo celeste nocturno a la luz de nuestra guardiana, la Luna.

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Así de hermosa se veía la Luna. Foto sacada por Íñigo con el telescopio Mizar de la Agrupación.